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Dos años de Funes

miércoles 1 de junio de 2011 0 comentarios

Un callejón con muchas salidas
Por Joaquín Samayoa

Ya hemos visto que el presidente sabe defenderse y pelear; ahora queremos ver si sabe dirigir. Y creo yo que él mismo se sorprendería de lo bien que puede hacer esto último si tan solo decide intentarlo.


Esta vez ha habido una coincidencia bastante grande entre todas las encuestas que auscultaron la opinión y los ánimos ciudadanos en ocasión del cierre del segundo año de gobierno del presidente Funes. Son bastante elevados los porcentajes de los salvadoreños que piensan que no ha habido progreso significativo en la búsqueda de soluciones a los principales problemas del país. Los datos objetivos sobre delincuencia y crecimiento económico respaldan las opiniones negativas de los ciudadanos.

Nadie está pensando que el gobierno actual creó los problemas que nos aquejan; consiguientemente, el Secretario Técnico de la Presidencia y otros funcionarios del gobierno y del FMLN podrían darle mejores usos a su intelecto que estar repitiendo ese tipo de explicaciones que no necesitamos. Tanto el gobierno como sus opositores deben entender que estos jueguitos de atribución de culpas ya nos tienen bastante cansados a todos los salvadoreños.

Lo anterior no significa que no debamos pensar en las responsabilidades que a cada uno le competen en la búsqueda de soluciones, cualesquiera sean los orígenes y las causas de los problemas. En este sentido, a un gobierno se le juzga por lo que hace, bien o mal, y por lo que deja de hacer. Se le debe juzgar por la parte que le corresponde en la evolución positiva o negativa de los problemas, cuando ha pasado ya un tiempo en el que sería razonable esperar algunos resultados positivos. Pero la actitud con la que hacemos ese tipo de juicios debe ser siempre constructiva y, en la medida de lo posible, desapasionada.

A los gobiernos también se les juzga por el nivel de cumplimiento de sus promesas electorales. Este criterio es talvez el que está dando lugar a los juicios más severos de parte de los ciudadanos, pero en este aspecto lo que perjudica la buena imagen del gobierno no es sólo lo que hace o deja de hacer, sino principalmente la falta de realismo o la demagogia, si es el caso, de su oferta electoral.

El presidente Funes consiguió el favor de los electores mediante promesas abstractas de cambio, pero también por haber hecho promesas muy concretas y precisas que, a mi juicio, estaban muy reñidas con la realidad que estaban viviendo el país y el entorno global de la economía. Recuerdo que en un programa de la serie “Diálogo por El Salvador” de TCS, interrogado sobre las ofertas de ARENA y del FMLN para generar empleos, manifesté que ninguno de los candidatos tenía una propuesta lúcida y viable.

Luego de dos años en los que la mayoría de salvadoreños le concedieron el beneficio de la duda al gobierno, la gente empieza a pasar factura en las encuestas de opinión. Pero mal harían el presidente y sus asesores si manejan los datos de opinión pública como un problema de imagen, porque entonces tendrán la tentación de resolverlo rectificando el discurso e incrementando la propaganda.

Después de un largo baño de realidad, este día comienza la segunda mitad del tiempo efectivo del período presidencial. El presidente ya ha marcado su territorio y ha asentado su autoridad en diversas escaramuzas y forcejeos con el FMLN, las organizaciones del movimiento social y el sector empresarial. A partir de este día, el nombre del juego es liderazgo. Liderazgo que articula una visión coherente de lo que es deseable y posible; liderazgo que escoge sus batallas para no desgastarse en hostilidades contraproducentes; liderazgo que hace lo necesario para estimular y canalizar energías creativas, para sumar esfuerzos.

Si esto se entiende, pasamos de estar en un oscuro callejón sin salida a estar en uno bastante iluminado y con muchas salidas. Ya hemos visto que el presidente sabe defenderse y pelear; ahora queremos ver si sabe dirigir. Y creo yo que él mismo se sorprendería de lo bien que puede hacer esto último si tan solo decide intentarlo.

Tres cosas me animo a sugerirle al presidente. Primero, no debe hostilizar a un sector para congraciarse con otro, porque terminará quedando mal con ambos. Segundo, ya es tiempo de hacer cambios en posiciones clave de su equipo de gobierno. Tercero, sáquele mucho más provecho al diálogo informal y privado con los principales actores económicos y sociales.

Joaquín Samayoa es analista político

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El Salvador: Dolor y Justicia

Dolor y Justicia
Por José Manuel Ortiz Benítez

A pesar de todo el dolor y la escasa justicia, los salvadoreños todavía no sabemos como gestionar colectivamente estos conceptos.

El dolor sólo lo siente el que lo padece y por tanto sólo le importa al que lo sufre. Al vecino, el sufrimiento del otro le da más o menos igual.

Los genéticamente insensibles, es decir los animales, nunca sintieron ninguna compasión.

Por otro lado, los salvadoreños más susceptibles nos hemos acostumbrado y aceptamos el dolor como un problema más con el que hay que lidiar los lunes y los jueves de cada semana entrante.

La colectividad ha aprendido a ver el dolor como algo insuperable que nos pasa como por arte del destino y que no hay que tomárselo de manera personal.

La justicia salvadoreña es algo así como una camiseta a medida, mandada a hacer por encargo al habilidoso costurero de turno. El que paga el encargo tiene un trozo de justicia, el que no, tiene sólo una leve posibilidad.

La Justicia salvadoreña que tenemos es todo eso, menos algo que merezcamos.

La Amnistía fue “igual de beneficiosa para los militares que para los del FMLN” dice anchamente don Alfredo Cristiani, ex presidente de la república, como si la Justicia fuera un bien a repartirse entre militares y guerrilleros o, peor aun, un botín para disfrutar a medias los del bando de la izquierda y los del bando de la derecha.

“¿A cuenta de qué España quiere abrir los problemas de este país?” fue la otra joya del lunes de don Alfredo Cristiani.

Las palabras tienen significado, pero la gente no vive de eso, el sentido de las palabras les trae sin cuidado.

Lo que don Alfredo quiere decir, en realidad, es que cada país tiene la Justicia que se merece. Los españoles tienen la suya, los salvadoreños tenemos la nuestra y que a él no lo toquen.

Los conceptos de injerencia y soberanía están ligados a conflictos históricos, más específicamente a los ataques e invasiones de las naciones más fuertes contra las más débiles.

Las tierras y los recursos naturales de América Latina –sobre todo el oro– se los llevaron los españoles leales a la Corona de Carlos I. A aquella codicia brutal le siguió una injerencia brutal que nos borró la identidad.

Los tiempos han cambiado y los salvadoreños, sin embargo, seguimos absorbiendo dolor e injusticias, no de parte de las fuerzas invasoras, sino de nuestra propia casta rectora.

Invocar a la soberanía nacional cuando se ordena la detención y captura de militares nacionales, potencialmente culpables de asesinato y de lesa humanidad, es algo así como invocar al espíritu valiente de las Provincias Unidas de Centro América de 1800s, contra las detenciones arbitrarias que hacía el Imperio Español.

El pequeño detalle es que esta vez el Imperio Español no parece ir tras el oro del siglo XVI, sino en busca de un poco de Justicia para aliviar el dolor y sufrimiento de los familiares de las víctimas asesinadas por los militares salvadoreños, como consecuencia directa de nuestra incapacidad para gestionar nuestro propio Sistema de Justicia.

Otros artículos de esta autor Aqui - José Manuel Ortiz Benítez es editor de Salvadoreños en el Mundo

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La línea de la salvación

Instalan línea gratuita para migrantes en ruta a EE.UU.

Los abusos por parte de carteles de la droga, pandillas y hasta de los mismos policías estatales y federales de México podrán ser denunciados por los salvadoreños a través de un número de teléfono gratuito instalado por el gobierno salvadoreño para brindarles ayuda, mientras recorren suelo mexicano con destino hacia Estados Unidos.

El embajador de El Salvador en Washington, Francisco Altschul, acompañado de la cónsul general, Celia Medrano, presentaron "La línea que te ayuda", un proyecto de asistencia a salvadoreños en México a través del número 1800 747 6117, un servicio de llamada sin cobro. Además de reforzar, según los funcionarios, el sistema automatizado de llamadas a la red de los 16 consulados dispersos en EE.UU. con el número 1888 301 1130.

Según Altschul, el programa pone énfasis en la protección de los derechos de los inmigrantes salvadoreños en el exterior, acorde con el plan de la actual administración del ejecutivo salvadoreño, de ampliar el trabajo consular más allá de la emisión de documentos y trámites oficiales, "sino de atender a la comunidad y garantizar sus derechos".

No obstante, las quejas que han repetido los salvadoreños que hacen uso del sistema automatizado de llamadas, desde que se implementó en la administración gubernamental anterior, es que con el servicio de operadoras es difícil tener contacto con una persona para hacer una consulta. Finalmente, luego de navegar por el teclado del teléfono con las distintas opciones, la llamada termina en un buzón de voz donde se le pide dejar un mensaje grabado.

Al respecto, la cónsul Medrano aseguró que esto se debe a que los funcionarios consulares no dan abasto a la demanda, especialmente en las jurisdicciones bajo su responsabilidad en Washington y Woodbridge, Virginia, porque al momento que un empleado atiende a algún usuario con un trámite, otro solicita vía teléfono una consulta; éste al final tiene la opción de dejar un mensaje en el contestador automático.

El sistema de llamadas gratuitas funcionará de lunes a viernes de 7:30 de la mañana a 5:00 de la tarde y los sábados y domingos en horario especial, de 10:00 a.m. a 4:00 p.m.

Según datos ofrecidos por la Cancillería salvadoreña, este centro de llamadas se instaló gracias a una donación del gobierno de Taiwán, a un costo de $25,161 dólares.

Fuente. EDH

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El PCN vuelve a colocar a Hernán Contreras en la lista para presidir la Corte de Cuentas

Hernán Contreras reincorporado a lista de aspirantes a Corte de Cuentas

Una semana estuvo el presidente de la Corte de Cuentas fuera de la lista de aspirantes a dirigir la institución en el trienio 2011-2014. Los diputados encargados de proponer a los próximos tres magistrados hacen su trabajo a puerta cerrada y este martes volvieron a incluir al dirigente pecenista como candidato, al igual que al presidente del partido Gana, Andrés Rovira.
Por Patricia Carías

El presidente de la Corte de Cuentas, el dirigente pecenista Hernán Contreras, fue reincorporado este martes a la lista de aspirantes a la presidencia de la institución, de la que había sido depurado la semana pasada por estar entre aquellos autopostulados que tienen expedientes abiertos en instituciones como la Fiscalía, la Procuraduría General, el Tribunal de Ética Gubernamental o la misma Corte de Cuentas.

Debido a que la subcomisión legislativa encargada de preparar una propuesta al pleno de la Asamblea ha estado haciendo la depuración a escondidas y sin revelar los criterios de selección o eliminación, no se sabe con certeza por qué Contreras había sido puesto a un lado. Por la misma razón no se sabe bajo qué razonamiento este martes volvieron a incluirlo.

Esta mañana, durante la reunión de la subcomisión los nombres de siete depurados retornaron a su condición de candidatos. Además de Contreras, en el grupo sobresale como revivido el presidente del partido Gana, Andrés Rovira. Ambos habían quedado descartados después de que los diputados aplicaron ese primer filtro, para reducir la lista de 71 candidatos en total -incluidos los que aspiran a una de las otras dos magistraturas- a solo 36 nombres -incluidos 18 que pretenden alguna de las otras dos magistraturas.

Los diputados se limitaron a decir que la documentación de las diferentes entidades estatales que cuestionaban a estos precandidatos no era suficientemente clara como para tomar una decisión. Por ello era necesario solicitar mayor información y reevaluar los casos. “Es que los que quedaron fuera estaban catalogados como pendientes y no amerita que queden pendientes”, dijo Zoila Quijada, diputada del FMLN y presidenta de la subcomisión, justificando la decisión.

El Faro tuvo acceso a la nueva lista, en la que ya aparecen, nuevamente, los nombres de Contreras y Rovira. Un miembro de la subcomisión, al parecer contrariado por la reconsideración del dirigente pecenista, mostró el documento con la condición de que no se le identificara. “Un funcionario de la Corte de Cuentas debería tener cero informes y cosas pendientes en la institución”, dijo.

En la reunión de este martes en la que además de Quijada participaron Rafael Paz Velis, diputado de Gana; Santos Guevara, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y Roberto Angulo y Ciro Cruz Zepeda, ambos del Partido de Conciliación Nacional (PCN), también se acordó un nuevo mecanismo para reducir por última vez la lista de aspirantes, antes de que estos sean entrevistados.

La fórmula que acordaron, sin embargo, lejos de acortar la lista de nombres en realidad podría agrandarla. Los partidos se comprometieron a estudiar los perfiles y los currículos de los candidatos para presentar en la próxima reunión una lista de tres candidatos mínimo y cinco máximo para cada uno de los tres cargos en contienda. Si cada uno de los seis partidos representados en la Asamblea decidiera presentar cinco nombres para cada cargo, la subcomisión podría terminar con 90 personas, que en realidad son más que las 71 que se autopostularon. En teoría, que cada partido presente sus apuestas permitiría hacer una lista con los nombres coincidentes.

Los partidos han pactado no dar información sobre el proceso. “No es prudente hablar de la gente que se va quedando fuera de las listas”, dijo Angulo, aunque no se refirió a la razón para no transparentar los criterios de selección.

Fuente: El Faro.net