La apretada agenda agostina del Viceministro García

sábado 1 de agosto de 2009 3 comentarios

Capital de la Diáspora Agosto 1 de 2009.

El Viceministro Juan José García, arribó ayer por la tarde a la ciudad de Los Angeles y del aeropuerto fue trasladado a los estudios de la cadena UNIVISION para enfrentar las cámaras de la televisora y las preguntas de sus periodistas, sobre el motivo de su visita al Sur de California.

Seguido de los compromisos de prensa, en donde anunció los objetivos de su primera visita oficial a la comunidad salvadoreña expatriada de mayor concentración en el mundo, fue trasladado al campus Médico-Científico de la Universidad de Sur de California, en donde le fue organizada una cena privada en su honor en el Faculty Club de ese centro académico, al convide lo acompañó el invitado especial Tómas Chévez, Presidente del Fondo Social para la Vivienda.

La mañana de este sábado inció el día con un desayuno con la prensa local y al final del encuentro con los periodistas, se trasalado a la sede de la organización El Rescate en donde se reunió con más de veinticinco líderes de organizaciones comunitarias, sindicatos y coaliciones en pro de la reforma migratoria, para abordar el tema de la estrategia de cabildeo para la aprobación de una ley de reforma integral que beneficie a más de doce millones de inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos.

El día domingo compartirá con los más de veintemil asistentes a la XIII Feria Agostina de Los Angeles Edición 2009 en el MacArthur Park, el lugar que los salvadoreños han adoptado para bajar su santo: El Salvador del Mundo.

Redacción Salvadoreños en el Mundo

La Orgía

Por Francisco Andrés Escobar

Don Sofonías Pereira estaba sentado cerca de don Miguel Mateo, cuando este interrumpió la lectura silenciosa y convidó al amigo, a escuchar:

“Oí un trozo de este libro, Chofo: ‘No pares, sigue, sigue. No pares, sigue, sigue. Y entonces todos en la pista empezaron a bailar con pasos más fuertes y a dar brincos y a besarse desnudos... y el brillo sudoroso de torsos, espaldas y nalgas, entremezclados, y el humo con olor a marihuana subiendo y llenándolo todo y los brazos siguiendo el ritmo de la música y algunos sobre la cama literalmente clavados: mujer por hombre, hombre por hombre, mujer por mujer, consoladores moviéndose, rabos penetrando... cuerpos sudados, marihuana, luces...’

¡Esta es un degenere, Chofo! Y así se vive hoy en las ciudades. Mirá: el otro día, en el cable, pasaron un reportaje sobre los matrimonios que hacen sexo colectivo...” Don Sofonías descruzó la pierna y aguzó el oído:

“Vos y yo somos virgos en esto, Chofo. Mirá: aquí en el pueblo, lo más que uno hacía, cuando era joven, era ir al prostíbulo de la Mariyona Camacho. (...) ¡La Mariyona, hombre! Aquella peperecha que ya vieja se metió a vivir de fijo con Alirio, el tesorero municipal, el que se fue al carajo con los cien mil colones. (...) ¡Ese! Para entonces ya vivías aquí, porque ustedes se vinieron cuando arreció la guerra en la capital.

Pues te decía: eso era lo máximo a lo que uno llegaba. Y uno lo hacía en el cuarto, con la muchacha. Y si te pegaban un chancro, una gonorrea, o una sífilis, te zampabas benzetacil y en dos patadas estabas curado. Hoy no. Hoy, la orgía es la onda, dicen los chavos. Hacer y ver. Ver lo que otros hacen y dejar que otros vean lo que vos hacés, lo que te hacen a vos, o lo que te hacés vos mismo. ¡Y ni el sida para a la gente!

Eso del sexo colectivo, parejas swinger les llaman, es otra forma más de degenere. Se reúnen varias parejas, platican, toman tragos, se meten drogas y, ya adelantados, dicen a encebollarse unos con otros. La mujer del uno con el hombre de la otra; el hombre de la otra, con la mujer o el hombre de quién sabe quién, en fin...”

Don Sofonías Pereira estaba sorprendido: “Miguel, como decía mi padre: ‘Cada quien puede hacer de su culo un candelero’, pero yo por ahí no paso. Uno tendrá ‘tufo a monte’; pero, aunque no sea moderno ni viva en una ciudad importante, uno ha sido hombre de una sola mujer. Y así va a morir. Que uno es bruto, que uno es maje, que uno deja pasar buenos voladitos... ¿y qué? Es lo que uno prometió cuando decidió mancornarse. Yo te digo que a la Teba nunca me hallé en valor de quemarle la canilla. Y eso que ocasiones no faltaron. Había una sobrina de ella que en la cara me tiraba los calzones... Es que la Teba no merecía algo así. Si la mujer es buena, no hay por qué ensamblarle segundo frente. ¡Y ya no se diga ir a meterse a esas samotanas en la que nadie sabe de quién es el chunche que tiene enfrente!”

Don Sofonías calló y se quedó caviloso. Don Miguel retomó la lectura de Amir Valle. Los cipotes bicicleteaban cerca de la fontana del parque, mientras la tarde se deslavaba en una espléndida orgía de luces.


es escritor y columnista - Fuente LPG 1/8/2009

El Salvador: Funes aspira a bajar los homicidios a "cero"

Funes aspira a erradicar los homicidios y reclama a los empresarios por sus críticas

El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, dijo hoy que los planes de seguridad de su Gobierno pretenden que haya "cero" homicidios en el país, al tiempo que reclamó a una importante gremial empresarial por criticar el cambio de jefatura de una unidad policial.

"Yo sé que la población está pidiendo resultados concretos y hemos dado resultados, si ustedes revisan las estadísticas la tendencia al incremento de los homicidios no es la misma que se venía observando en meses anteriores", dijo el mandatario en una rueda de prensa.

Según datos de la Fiscalía General, entre el 1 de enero y el pasado 25 de julio se han cometido 2.428 homicidios en este país centroamericano, cifra que refleja un promedio de 12 casos por día y un aumento del 37 por ciento respecto al mismo periodo de 2008.

El presidente dijo que el "incremento de los homicidios no viene del 1 de julio (día en que asumió el poder) para acá, viene de noviembre" y que su "pico más alto" no fue en junio o julio, sino en "en mayo, con el anterior Gobierno".

Agregó, sin ahondar en cifras, que "cada vez los fines de semana tenemos menos homicidios con respecto al fin de semana anterior", al destacar que en estos días "se disparaban" los hechos de violencia.

"Nuestra aspiración es tener cero homicidios, a eso es lo que estamos aspirando, pero tienen que dar tiempo para que los planes se desarrollen y den resultados", recalcó el presidente.

Funes contestó así a una petición que formuló el jueves la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) sobre el impulso de medidas para bajar los niveles de delincuencia y violencia.

La ANEP también ha criticado fuertemente la decisión de las autoridades de la Policía Nacional Civil (PNC) de cambiar a otras unidades a más de 20 elementos de la División Élite Contra el Crimen Organizado (DECO), entre ellos su jefe, Walter Lazo Merino.

Funes dijo que este cambio obedece "a un objetivo superior que es mejorar la eficiencia de la unidad".

"No la hemos dejado acéfala, no la hemos desaparecido, por lo tanto yo no veo por qué tanto problema, por qué la ANEP protesta tanto si no hemos desarticulado el aparato, no vamos a desaparecer la DECO", puntualizó.

Fuente Agencia EFE 31/7/2009

Chávez prepara una 'ley mordaza' para castigar a la prensa crítica

Por Maye Primera*

El Gobierno que preside Hugo Chávez prepara una nueva ley mordaza contra la prensa crítica. El proyecto, llamado Ley Especial de Delitos Mediáticos, prevé penas de cárcel para aquellos medios que atenten contra la "estabilidad" de las instituciones, la "paz social" o la "moral pública".

Durante su programa de radio, el 3 de julio pasado, la fiscal general de Venezuela se juró a sí misma y a la audiencia que redactaría un proyecto de Ley Especial de Delitos Mediáticos para sancionar a aquellas emisoras, televisiones, diarios y páginas web que con sus informaciones generaran zozobra y pánico entre los ciudadanos. Y cumplió su palabra: la fiscal venezolana, Luisa Ortega Díaz, presentó el jueves al Parlamento un instrumento legal que permitirá al Gobierno de Hugo Chávez sancionar, con penas de seis meses a cuatro años de cárcel, a todo el que a través de los medios de comunicación divulgue informaciones que puedan atentar contra "la estabilidad de las instituciones del Estado", "la paz social, la seguridad e independencia de la nación", la "salud mental o moral pública" y el "orden público", o que "generen sensación de impunidad o de inseguridad" entre la población.

Casi todos los ciudadanos, incluyendo a la fiscal, son susceptibles de ser penados con esta futura ley: los periodistas, los locutores, los conferenciantes, los productores nacionales independientes, los artistas o "cualquier otra persona que se exprese a través de cualquier medio de comunicación impreso, televisivo o de cualquier otra naturaleza", dice el artículo séptimo del proyecto de ley. También se incluyen en este artículo los propietarios y directivos de medios de comunicación.

El artículo 5 es particularmente severo al castigar el delito que define como "divulgación de noticias falsas" que ocasionen "una gran alteración a la tranquilidad pública" o "hubieren producido un perjuicio a los intereses del Estado". Para las personas y los dueños de medios que publiquen este tipo de información, la justicia podrá aplicar penas de dos a cuatro años de prisión. El mismo castigo está reservado para los que "manipulen" o "tergiversen" una noticia, "generando una falsa percepción de los hechos o creando una matriz de opinión en la sociedad",

La propuesta presentada por la fiscal no establece qué organismo será el responsable de determinar la falsedad o veracidad, o el grado de manipulación o tergiversación de una noticia. Pero sólo en el último año el Ministerio de Comunicación e Información, responsable de vigilar y reglamentar el funcionamiento de los medios, ha señalado de "falsas", "interesadas" o "manipuladas" noticias como el aumento de la inseguridad ciudadana, del narcotráfico y de la corrupción en Venezuela, el desabastecimiento de alimentos o la existencia de armas venezolanas en manos de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia; informaciones que los medios independientes, nacionales e internacionales, han dado por ciertas.

Para los directores, gerentes o editores de medios la ley contempla dos nuevos tipos de delito. Los que se nieguen a revelar la identidad del autor de una emisión o artículo que utilice como nombre un seudónimo o se ampare en el anonimato podrían ser castigados con penas de seis meses a tres años de prisión, según el artículo 7 del proyecto de ley. Y aquellos que omitan de manera voluntaria o injustificada si podrían ir a la cárcel, por espacio de dos a cuatro años, según el artículo 10.

"¿Qué entiende la Fiscalía por delito mediático?", se preguntó el Colegio Nacional de Periodistas a través de un comunicado difundido el jueves. "¿El uso deliberado de un adjetivo? ¿La parodia política de un humorista? ¿La publicación de una denuncia que afecte intereses sacrosantos? ¿La cifra sobre los índices de criminalidad? ¿Las críticas ante los excesos de un poderoso". Para el gremio, dice el documento, este proyecto está enmarcado "dentro de un ataque orquestado por todos los instrumentos estatales para amedrentar a la población e instarla a que haga silencio". El cerco contra 285 emisoras de radio y televisión que, a finales de junio, fueron amenazadas por el Gobierno con el cierre; el anuncio de reformas a la Ley de Ejercicio del Periodismo; y la criminalización de la disidencia política, sostiene el CNP, son acciones que forman parte de ese ataque. La organización francesa Reporteros Sin Fronteras también ha denunciado que modificaciones legislativas como ésta que hoy se promueven en Venezuela constituyen una "cruzada" del Gobierno de Hugo Chávez contra los medios de comunicación privados.

Los diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela -varios de ellos periodistas, que proyectaron su carrera política a través de encendidas denuncias- no comparten la opinión del gremio. Este jueves, varios de ellos gritaron "vivas" y aplaudieron al escuchar la propuesta de la fiscal, en señal inequívoca de su disposición a aprobar la ley antes de fin de año. Hace una semana, el presidente Hugo Chávez ordenó a la Asamblea Nacional que antes de diciembre -y antes de que, en 2010, termine la legislatura en la que el oficialismo tiene mayoría- debía aprobar un conjunto de leyes "revolucionarias" y derogar las "contrarrevolucionarias" que impiden que el socialismo del siglo XXI avance. "¡Leyes revolucionarias, inexorables!", pidió Chávez, para "terminar de demoler las viejas estructuras del Estado burgués y crear las nuevas estructuras del Estado del proletariado, bolivariano". La Ley Especial de Delitos Mediáticos es una de ellas.


La principal asociación de periodistas americana condena "el golpe a la democracia en Venezuela"
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha condenado el proyecto de ley sobre "delitos mediáticos" en Venezuela, al calificarlo como un "devastador golpe contra lo que queda de democracia". La SIP considera que es "un duro mecanismo de atropello contra los ciudadanos al quitarles su derecho a recibir información diversa y plural".

"El gobierno debe comprender que en una democracia no pueden existir delitos de prensa, sino delitos que se comenten a través de la prensa", para lo cual, éstos ya están regulados por las leyes vigentes que aplican a todos los ciudadanos por igual, ha dicho Robert Rivard, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP.

El cierre en mayo de 2007 de RCTV, el "hostigamiento" contra Globovisión y 240 radioemisoras que son amenazadas con su cierre definitivo; y la apertura de numerosos medios electrónicos y escritos y agencias de noticias estatales utilizadas para divulgar material propagandístico, se incluyen en las acciones oficialistas, según la SIP.

Fuente Agenca EFE 1/8/2009

Crónica turística del golpe de Estado hondureño

Por Nora Mendez*

La libertad de decisión es un derecho irrefutable, pilar de nuestra sociedad occidental, con todas las contradicciones que dentro de ella arden. Nadie puede negarle a otro el derecho de gastar su dinero en lo que sea, como mejor le parezca y dentro de esa lógica se dan situaciones como esta:

Cámara de Turismo espera a 14,000 salvadoreños en agostoDiario Tiempo, Honduras, 28 julio 2009

Las ferias agostinas inician el próximo mes en El Salvador y eso significará un flujo de unos 14,000 turistas de ese país rumbo a las playas y otros puntos atractivos de Honduras, a pesar de la crisis política (Foto AFP Manifestantes en Honduras huyen de controles militares).

Representantes del sector hotelero del país y la Cámara Nacional de Turismo anunciaron lo anterior en una rueda de prensa ayer, donde dieron a conocer además los resultados preliminares de la campaña de promoción de turismo interno (2X1) puesto en práctica en Roatán, Islas de la Bahía.


Epaminondas Marinakis, presidente de la Cámara Hondureña de Turismo (CHT), recordó que la semana anterior visitó El Salvador y todos los suboperadores se encuentran muy entusiasmados porque están listos con sus paquetes turísticos.


Además en Honduras, algunos hoteles ya fueron reabiertos y se encuentran dispuestos para albergar a todos los visitantes.


Por lo general, en un año se reciben unos 200,000 salvadoreños y cálculos modestos indican que el próximo mes a partir del uno de agosto vendrán alrededor de 14,000 ciudadanos de esa nación hermana que dejarán unos 750 dólares por cabeza, precisó.


“Los salvadoreños son muy gastones”, dijo Marinakis, y como ejemplo mencionó a los italianos quienes a lo sumo desembolsan unos 100 dólares diarios, en tanto, los primeros gastan hasta tres veces más.
ABARROTADOS

Por otra parte, calificó como todo un éxito la campaña “2X1” puesta en marcha en Roatán, Islas de la Bahía, ya que los hoteles se encuentran abarrotados de turistas.
El empresario restó importancia a los hechos sucedidos a partir del 28 de junio cuando fue depuesto el presidente Manuel Zelaya, los que en alguna medida disminuyeron el turismo en el país.

“¿Cuál crisis?, a mí no me han invitado a ninguna crisis”, comentó, luego de sugerir que ese problema es político, por lo que son los políticos los obligados a resolverlo.

Es cierto, Roatán queda muy lejos de Olancho, la Frontera El Paraíso, Tegus y toda la campiña hondureña azotada por el golpismo y su agresión. Roatán les parece lejos de la crisis a más de 10,000 compatriotas que con su esfuerzo ganaron dinero para ir a vacacionar a Honduras, así como quedan lejos los muertos, los estertores de una guerra que contra todo un pueblo que protesta pacíficamente contra el golpe militar. Lejos queda esa realidad, pero qué tan lejos como para ignorarla? Qué tan lejos queda El Salvador de ese conflicto? No sabemos.

Honduras nos necesita para sacudirse el golpe de los militares y las clases millonarias que lo apoyan, pero nos necesita latinoamérica amenazada por la ignominia de estos actos, y no menos los miles de hondureños que trabajan en hoteles y resorts de playa propiedad de empresarios que dicen desconocer la crisis, cuando sus empleados la sufren por sus bajos salarios.

Vacacionar en Honduras es el derecho de unos pocos y a la vez una ironía catastrófica. El mundo necesita continuar su gira pero a qué precio? Debemos recapacitar sobre qué estamos pagando…

Nora Mendez es poeta y escritora salvadoreña

Archipiélago de sueños

Por José Manuel Fajardo*

Desde mucho antes de que Tomás Moro situara la sociedad perfecta en la imaginaria isla de Utopía, las islas han sido espacios en los que los hombres han proyectado sus sueños. Territorios de leyendas y quimeras. Como si sus superficies, claramente delimitadas por el mar, las convirtieran en bancos de pruebas, en laboratorios ideales para que la imaginación humana, la individual y también el imaginario colectivo campen a sus anchas.

Algunas pertenecen sólo al mundo de la literatura, otras al del mito, pero incluso las reales, las que se pueden hallar en los mapas y visitar en vacaciones, suelen estar aureoladas de misterio, como si la fantasía formara parte de los cúmulos de nubes que delatan su cercanía en el mar cuando su perfil todavía no ha aparecido en el horizonte.

La isla mítica por excelencia es la Atlántida. Fue Platón quien por primera vez habló de ella en el diálogo Critias, donde la describe como un vasto imperio cuyo centro estaba en una isla fortificada por Poseidón y situada más allá de las columnas de Hércules. Sus reyes eran los hijos del dios del mar y sus reinados se describían con la añoranza de una Edad de Oro perdida, cuyas sabiduría y mesura terminaron destruidas por unos descendientes corruptos y abusadores de su poder.

El hundimiento de la Atlántida vendría a ser el equivalente del Diluvio, el castigo a la maldad humana y a la injusticia.

En el corazón de toda leyenda suele haber un grano, por pequeño que sea, de verdad. La búsqueda de la legendaria Atlántida ha propiciado todo tipo de teorías disparatadas, pero la mayor parte de los historiadores sitúa hoy el origen del mito en un hecho ocurrido hace 3.600 años en la zona del mar Egeo y, en particular, en las islas de Creta y Santorini (Thera).

La espléndida civilización micénica, que prosperó en ellas y cuyas ruinas todavía hoy podemos admirar, desapareció efectivamente de manera súbita, coincidiendo con el momento en que, según los rastros hallados por los geólogos, una gigantesca inundación arrasó las costas del mar Egeo, causada por la explosión del volcán de la isla de Thera. Con una violencia equivalente a una bomba atómica de 700 kilotones, la catastrófica erupción hundió en el mar el centro de la isla, lanzando un tsunami monstruoso y dejando tan sólo un escarpado arco terrestre, que hoy es una de las principales atracciones turísticas del archipiélago griego de las islas Cícladas, y una leyenda.

Durante la Edad Media, otras islas míticas, como la isla itinerante de San Borondón -seguramente sugerida por avistamientos de las desconocidas tierras americanas en distintas latitudes- o la isla de las Amazonas, alimentaron la imaginación de los marinos europeos. Pero estas islas ya no evocaban tanto ecos de un trágico pasado como espejismos de un porvenir lleno de peligros, pero también de posible fortuna.

Buen ejemplo de esa mirada fue, en el año 981, el vikingo Eric el Rojo, quien lanzó la que se podría considerar primera campaña publicitaria de la Historia al bautizar la isla de Groenlandia con ese nombre -que significa Tierra Verde-, como si, en vez del territorio frío e inhóspito que era, fueran a encontrar en ella los posibles colonos fértiles praderas.

Los cuentos de islas rebosantes de riquezas han excitado a aventureros y consolado las penurias del presente. Con ese imaginario en la cabeza se hizo a la mar Cristóbal Colón en 1492, como perfecto ejemplo de la mentalidad de la época, escindida entre las nacientes ciencias renacentistas y la fantasía.

La cartografía del mundo, en la época del Descubrimiento, pintó en los mapas islas imaginarias, tomó por tierra firme lo que no eran sino islas -tal fue el caso de Cuba- y llevó a Colón a sugerir, durante su tercer viaje, que el Paraíso Terrenal debía de hallarse en las inmediaciones de la isla de Trinidad.

El mundo crecía a los ojos de los hombres, islas y continentes parecían brotar de la nada, más allá del horizonte. Eran "no lugares", tierras nuevas que abrieron paso a la idea de que otros mundos eran posibles en este mundo. Otras formas de vivir.

Una isla vino a poner nombre a ese descubrimiento intelectual, la isla de Utopía, en la que Tomás Moro imaginó una sociedad libre de las explotaciones e infelicidades de la nuestra. No era ya el perdido jardín del Paraíso Terrenal que buscaba Colón, sino un paraíso de igualdad y justicia construido en la Tierra por los seres humanos, no por Dios. Una verdadera rebelión contra la fatalidad del destino.

La imaginaria isla de Utopía fue presentada como el hallazgo de un marinero que habría viajado con Américo Vespucio en sus viajes a tierras americanas, sellando así la alianza intelectual de la modernidad, la que hermana el conocimiento del mundo con la emancipación de los hombres. Moro publicó su libro el año 1516, tan sólo 24 años después del Descubrimiento de América, pero su referente lejano hay que buscarlo en el mito de la perdida Atlántida.

Tanto Utopía como la Atlántida usan la isla como expresión simbólica de la ciudad, es decir, del espacio político de la civilización humana. Platón se sirvió de la leyenda de un reino perdido por la ambición de sus gobernantes para criticar el imperialismo de la Atenas de su época. Y Tomás Moro planteó en su sociedad utópica el núcleo de la pugna política de los tiempos modernos: el que enfrenta a libertad e igualdad, a propiedad privada y social, a individuo y comunidad.

No es extraño, pues, que las islas hayan jugado también un papel simbólico fundamental en la literatura. Desde la Ítaca de Ulises a la isla de Robinson Crusoe (inspirada por la muy real isla de Juan Fernández), pasando por La isla del tesoro, de Stevenson; la terrible isla de El señor de las moscas, donde los niños náufragos de William Golding redescubren el ceremonial de la crueldad, o las islas que son escenarios de experimentos científicos o de catástrofes ecológicas, como La isla del doctor Moreau, de H. G. Wells; la isla de La invención de Morel, de Bioy Casares, o la imaginada por Cristina Fernández Cubas en El año de Gracia.

Alimentado por leyendas y por ficciones literarias, queda también el recuerdo de las numerosas islas que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se convirtieron en guaridas de piratas, como la isla de la Tortuga, descubierta por Cristóbal Colón y en la que los bucaneros construyeron su fortaleza, o la república de Barataria, un conjunto de islas y marismas situado cerca de la ciudad de Nueva Orleans, donde los corsarios de los hermanos Jean y Pierre Laffite rindieron un sangriento homenaje a Cervantes. Individuos enfrentados al orden social, como islas a la deriva, los piratas reflejaron brutalmente las contradicciones del moderno pensamiento utópico, pues en las sociedades que levantaron en sus islas, como la Cofradía de Hermanos de la Costa, el ansia de libertad y la fraternidad coexistían con la violencia, la esclavitud y la codicia.

No tiene nada de raro tampoco que haya sido en dos islas donde se produjeran, con todas sus contradicciones, dos de las revoluciones sociales más significativas de los últimos 200 años: la revolución antiesclavista de los negros haitianos y la revolución socialista cubana. Pero ya en el mismo libro de Utopía, Moro trazaba el retrato en claroscuro del esfuerzo humano por hallar un orden social igualitario (sus virtudes y también sus riesgos).

Y en la búsqueda de conocimiento y de justicia emprendida por nuestra civilización hace ya más de cinco siglos, de alguna manera las islas han terminado por convertirse en la metáfora de la condición humana: individuos que vivimos en sociedad, como islas en un archipiélago. Un curioso archipiélago que tiene la prodigiosa capacidad de soñarse a sí mismo.

José Manuel Fajardo, escritor, es autor de la novela El converso.