OEA: Ultimátum de 72 horas a Honduras para que restituya a Zelaya

miércoles 1 de julio de 2009 11 comentarios

La comunidad internacional no está dispuesta a aceptar a Roberto Micheletti como nuevo jefe de estado de Honduras. La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha exigido hoy en una resolución común al nuevo Gobierno hondureño la restitución del depuesto Manuel Zelaya en un plazo de 72 horas, mientras España y Francia han llamado a consultas a su embajador en el país centroamericano.

Los Estados miembros de la OEA se han reunido para la búsqueda de una respuesta unánime a la crisis desatada tras el golpe de Estado perpetrado por los militares el pasado domingo en Honduras. La OEA ha amenazado al nuevo Gobierno, encabezado por Roberto Micheletti, con la expulsión de Honduras del seno de la organización si no restituye a Zelaya.

Según ha afirmado el subsecretario de Estado de Estados Unidos para América Latina, Tom Shannon, el depuesto mandatario es "el presidente legal y constitucional" del país. EE UU no se reunirá con el Gobierno de Micheletti ni tampoco recibirá a los emisarios que éste enviará a Washington. Por su parte, el subsecretario general de la OEA, Albert Ramdin, ha alegado que el organismo regional tampoco planea negociar con el nuevo mandatario.

España y Francia llaman a consultas a su embajador

La ofensiva diplomática contra el Gobierno de Micheletti también tiene en España y Francia socios importantes. El Gobierno español ha decidido llamar a consultas a su embajador en Honduras, Ignacio Rupérez. Según ha informado el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación en un comunicado, esta medida se ha tomado con "la esperanza de que ello contribuya, en el marco de los esfuerzos internacionales en curso, al restablecimiento de la institucionalidad democrática" en dicha República hermana.

El jefe de la diplomacia española, Miguel Ángel Moratinos, ya anunció ayer que propondría a la Unión Europea (UE) la llamada a consultas de sus respectivos embajadores en Tegucigalpa en señal de protesta por la "ruptura del orden constitucional" en Honduras. El ministro explicó que este gesto se ha hecho "necesario y urgente para mostrar la firmeza de la UE" ante "la ruptura del orden constitucional" en el país centroamericano. De hecho, después del gesto español, los países de la Unión Europea han anunciado que deciden suspender las negociaciones para un acuerdo de asociación con Centroamérica debido al golpe de Estado en Honduras, aunque esperan "retomarlas lo antes posible", según informan fuentes comunitarias.

Francia ha seguido el ejemplo de España. El ministro francés de Exteriores, Bernard Kouchner, también ha llamado hoy a consultas a su embajador en Honduras, sumándose a los esfuerzos internacionales para restablecer la democracia en Tegucigalpa. Tras reiterar su firme condena de los acontecimientos de los últimos días en territorio hondureño, el jefe de la diplomacia gala ha subrayado en la misma declaración que "el futuro de Honduras y de esa región es indisociable de la democracia".

La llamada a consultas es una herramienta diplomática de la que disponen los Gobiernos para mostrar su fuerte rechazo y malestar ante alguna actuación del Estado ante el que está acreditado el embajador al que se llama. Supone una retirada temporal de este representante hasta que se solucione el incidente.

Micheletti desautoriza a los diplomáticos

Por otra parte, el nuevo presidente de Honduras, Roberto Micheletti, ha desautorizado esta madrugada (hora española) a los embajadores en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la OEA, Jorge Arturo Reina y Carlos Sosa, y ha anunciado su destitución. Además, el Gobierno interino ha informado de la ampliación del toque de queda al menos hasta el próximo viernes, según recoge el diario La prensa.

Reina y Sosa, ambos nombrados por el derrocado presidente Manuel Zelaya, están para Micheletti "totalmente desautorizados". "Este Gobierno no los reconoce como miembros de esas dos representaciones internacionales", ha declarado a la prensa el gobernante designado el domingo tras la expulsión de Manuel Zelaya como mandatario.

"A Reina y Sosa se les enviaron las notificaciones, que sabemos que llegaron, pero no se entregaron, y los dos se dedicaron a atacar a este nuevo Gobierno", ha señalado Micheletti. Ha agregado que está analizando las candidaturas de ex cancilleres y otros diplomáticos para nombrarlos en las embajadas en la ONU y la OEA, donde el depuesto presidente Zelaya ha comparecido para explicar su situación después de que los militares lo derrocaran.

Micheletti ha resaltado que enviará emisarios a EE UU y remitirá notas a organismos internacionales y embajadas en Tegucigalpa para que "tengan conciencia de lo que aquí ha pasado". El nuevo presidente hondureño en una entrevista concedida ayer al diario EL PAÍS aseguró que si "Zelaya regresa a Tegucigalpa, será detenido".

Ampliado el toque de queda

El Gobierno ha anunciado que persistirán hasta el viernes los límites a los movimientos entre las 21.00 y las 5.00 hora local. El toque de queda ha obligado a suspender algunos vuelos y a modificar el horario de otros en los aeropuertos desde el pasado domingo. Algunos vuelos se han tenido que suspender y otros que modificar.

Asimismo, el personal de las distintas terminales de transporte en autocar recomienda a los viajeros que se informen previamente de los posibles cambios que haya podido sufrir el horario de sus autobuses.

Fuente: Agencia EFE 01/07/2009

Ex candidato de ARENA referéndum para “impulso de la Unión Centroamericana”, nunca para “aprobación de nueva Constitución o reelección indefinida"

La democracia participativa
Por Luis Mario Rodríguez

Los motivos para impulsar referéndum en Venezuela, Ecuador y Bolivia, distan mucho de los que han fundamentado las consultas populares celebradas en países como Suiza o Francia, en los que en años recientes, se consultó sobre la adhesión a la Unión Europea y el apoyo a una Constitución Europea, respectivamente. En ninguno de ellos se intentó legitimar la "perpetuidad en el poder" por parte de sus mandatarios, escondiéndose en el disfraz de la voluntad popular.

En El Salvador, cada vez es más frecuente escuchar la sustitución del concepto de democracia representativa por el de democracia participativa. En este último sistema, "el pueblo es el que manda" y por tanto, nadie, sólo los ciudadanos, son los que dictaminan el futuro de las grandes decisiones que involucran la vida y el futuro de los que votan y los que no, en las consultas que se organizan para "conocer la voluntad del pueblo" sobre aspectos como la adhesión a bloques comerciales, la reelección de los funcionarios, la reforma constitucional y otros aspectos de trascendencia nacional.

Desde el plan de gobierno del entonces candidato Funes (págs. 81 y 82 del Programa de Gobierno "Nace la eperanza, viene el cambio") hasta las declaraciones públicas de los principales líderes y voceros del FMLN, incorporan la "política de participación ciudadana" en la solución de la problemática social, política y económica. Es loable la intención de los que quisieran sustituir un modelo de democracia por el otro, siempre y cuando sus aspiraciones estén basadas en el pleno cumplimiento de la ley y principalmente, en el de la Constitución de la República.

Nuestra ley fundamental permite la "consulta popular" en ocasión del impulso de la Unión Centroamericana (Art. 89). Ningún otro aspecto, entiéndase aprobación de una nueva Constitución, reelección indefinida del Presidente, adhesión a bloques comerciales como el Alba y todos los deseos que han visto cumplidos los "presidentes permanentes" del cono sur utilizando a su antojo el referéndum y financiando campañas millonarias a favor del "SI", puede ser objeto de consulta a los ciudadanos. No lo regula la Constitución y en consecuencia tampoco contamos con una ley secundaria que desarrolle los mecanismos, plazos y procedimientos para someter a la voluntad del pueblo, la toma de decisiones, que no sea la elección del Presidente y vicepresidente de la República, la de los diputados de la Asamblea Legislativa y el Parlacen y la de los alcaldes municipales, y éstas, en todo caso, a través del sufragio, por medio del elecciones transparentes y competitivas, debidamente supervisadas por el Tribunal Supremo Electoral y la comunidad internacional.

La reciente crisis en Honduras tuvo su germen precisamente en un abuso del Presidente Zelaya de la figura del referéndum, que en el caso de este país centroamericano, no sólo cuenta con arraigo constitucional, sino con el respectivo desarrollo en la ley especial del referéndum y del plebiscito. El mandatario tenía el derecho de promover una consulta popular, pero dentro del cauce del derecho y en cumplimiento estricto de lo que manda su Carta Magna. Ni él, ni otra autoridad por más que haya sido electa por el pueblo, tiene el derecho de violentar las disposiciones constitucionales y llamar "encuesta" a una consulta que tendría como consecuencia, probablemente, la autorización al Presidente para iniciar un proceso de reforma constitucional, convocando a una Asamblea Constituyente, en la que, según lo que trascendió, el gobernante pretendía incluir la reelección presidencial.

Nada justifica el golpe militar que pudimos presenciar el pasado domingo en el transcurso del día. Ni el arresto del Presidente, ni su traslado ilegal a Costa Rica, ni mucho menos la juramentación de un nuevo Presidente, en claro rompimiento del orden constitucional, son acciones que podemos avalar si creemos en la democracia y en el estricto cumplimiento del Estado de Derecho. La clara violación de la ley y la Constitución por parte de José Manuel Zelaya, así como el desacato descarado a un fallo judicial que declaró ilegal la celebración de su "encuesta" y la negativa para el reinstalo de uno de los altos jefes militares en Honduras, pudieron haber sido los fundamentos con los cuales el Congreso de este país, iniciara un antejuicio contra el Presidente y lo procesara penalmente, procediendo, entonces así, a una sustitución del mandatario, por la vía constitucional, respetando el orden jurídico y evitando volver al intervencionismo militar que tanto daño hizo a nuestros pueblos en décadas pasadas. Por eso la condena de la OEA, el respaldo de los países que integran el Sistema de Integración Centroamericana, la Unión Europea y las posibles sanciones que reciba en el futuro cercano el hermano país, tendrán que ser soportadas por todos los hondureños, debido a un inadecuado procedimiento legal para juzgar los ilícitos del señor Presidente.

Todos estos actos y las condenas al golpe de Estado en Honduras, no nos ciegan acerca del mal ejemplo que los populistas están enseñando a nuestra región. Los militares alborotaron el panal, y llevaron pesadillas a los sueños de Evo, Rafael y Hugo, quienes abusando de la consulta popular, se han perpetuado en el poder, con la suerte que en sus países, los militares no se han salido de sus casillas, haciendo valer el orden democrático, que establece la alternabilidad en el poder y el relevo presidencial. Suerte la de estos caudillos, por contar con militares respetuosos de la ley.

*Abogado de la República, con maestrías en Derecho Empresarial y Ciencia Política

El Salvador: sin Corte Suprema de Justicia

Asamblea Legislativa acuerda dejar acéfala
la Corte Suprema de Justicia
Por Jimena Aguilar, Sergio Arauz y Daniel Valencia

Este martes por la noche, después de horas de negociaciones realizadas en Casa Presidencial, los partidos de Conciliación Nacional (PCN), Demócrata Cristiano (PDC) Arena y FMLN anunciaron en conferencia de prensa que no elegirán en el plazo que ordena la ley a los nuevos magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

“No habrá Sala de los Constitucional por unos días, pero nos comprometemos a nombrarla”, prometió el jefe de bancada y el coordinador general del FMLN, Medardo González. En la conferencia de prensa, lo acompañaron los diputados Rodolfo Parker; secretario general del PDC; Roberto Angulo, jefe de fracción del PCN y Donato Vaquerano, coordinador legislativo de Arena.

La decisión de los partidos políticos se tomó en el marco de un acuerdo “unánime” por elegir a los cinco nuevos magistrados que necesita la CSJ para completar las salas de lo Constitucional, Contencioso administrativa, Civil y Penal. El compromiso, sin embargo, cuenta con el respaldo de una Asamblea Legislativa que también prometió elegir el tiempo al Fiscal General de la República, una decisión que aún está en la lista de pendientes y sin luces de una pronta elección.

“Ya tenemos acuerdo sobre una gran parte, solo falta un pequeño gran detalle”, dijo el jefe de la bancada de Arena, Donato Vaquerano. El “pequeño gran detalle” que falta consensuar a los cuatro partidos es al sustituto del presidente de la corte, Agustín García Calderón, quien estuvo a cargo por nueve años y que terminó su período este 30 de junio.

La versión de Vaquerano contradice a lo dicho por otros diputados presentes en la misma conferencia de prensa. Roberto Angulo, para el caso, ejemplificó sin dar detalles que las negociaciones alcanzaron “la mitad del camino”. Mientras, Parker y González hablan de un consenso ambiguo sobre “algunos nombres” de nuevos magistrados. Otra contradicción que no saben explicar los jefes de bancada de los cuatro partidos es qué lista ocuparán para elegir a los magistrados si la Sala de la Constitucional de la CSJ frenó el proceso y, ahora, acéfala, no hay quien dirima el conflicto.

La decisión de los partidos fue tomada en horas de la tarde, luego de que se conociera que el presidente del Consejo Nacional de la Judicatura (CNJ), David Cabezas, y el concejal Efraín Campos habían renunciado de participar de la lista de candidatos a la CSJ que este organismo envió a la Asamblea Legislativa en abril pasado. Días antes renunció la Concejal Nora Montoya, y por eso los diputados alegan que el reclamo de la Corte ya no tiene razón de ser.

Pero hasta hoy, la Sala de lo Constitucional mantiene detenido el proceso de selección debido a que la lista enviada por el CNJ fue criticada la ex viceministra de Turismo, Michelle Gallardo, quien argumentó que al auto nombrarse los tres concejales le quitaron aspiraciones legítimas a ella de ser partícipe de la elección. Sin Sala de lo Constitucional, ninguno de los cuatro líderes políticos sabe explicar en qué se basan para saltarse una orden que aún sigue proceso.

El diputado Rodolfo Parker, por ejemplo, asegura que el CNJ tiene la potestad para enviar un nuevo listado que utilizaría la Asamblea para la elección. Este listado, en teoría, solo tendría de novedad las plazas que dejan los tres concejales que se auto propusieron y generaron el conflicto. Roberto Angulo, sin embargo, dice que la CNJ no puede actuar de oficio enviando un nuevo listado. González asegura que “el presidente” de la Asamblea puede pedir un nuevo listado y el diputado Vaquerano, al pedirle argumentos legales de esta medida, responde, entre risas: “Si querés enredar esto más de lo que ya está, podemos seguirlo haciendo”.

“No es nada grave”

Ante el vacío que se genera con esta decisión en el segundo órgano del estado, los jefes de bancada del PCN, Arena, PDC y FMLN respondieron que “no era nada grave” y que el país ya había estado, en 1994, “dos meses sin Corte Suprema de Justicia”.

Con esta decisión –que “fue respaldada y consensuada con el presidente de la república, Mauricio Funes”, según dijo Angulo-, los partidos suspenden las negociaciones sostenidas en las últimas semanas por el bloque de derecha, con las cuales se buscaba una corte “transitoria”, elegida con 43 votos, y en la que moverían a magistrados de otras salas a la de lo Constitucional.

Los cuatro partidos no pudieron ponerse de acuerdo en una Sala de lo Constitucional “transitoria” que salvara a la CSJ de quedar acéfala debido a que ni el FMLN ni el bloque de derecha se puso de acuerdo sobre qué sala transitoria dejar. En el orden de precedencia de la Corte, avalado por su reglamento interno, esta sala hubiese quedado conformada así: Néstor Castaneda, el único magistrado de la sala que aún no concluye su periodo; la primera vocal de la sala Mirna Perla; los suplentes de la misma Sidney Blanco y Arnoldo Álvarez; y el presidente de la Sala de lo Civil, Mario Valdivieso. Esta conformación anulaba las posibilidades de la derecha por controlar la Sala, debido a que Blanco y Perla son considerados jueces afines a la izquierda.

En el otro escenario de una sala transitoria, el bloque de derecha quería a Néstor Castaneda, Miguel Trejo, Mario Valdivieso, Arnoldo Álvarez y Mirna Perla. Esta lista fue vetada por el FMLN y la principal carta de negociación fue seguir entrampando la elección de fiscal si se seguía con este trámite. Aún así, la derecha tuvo la intención de aprobarla con 43 votos. Ahora, todos los partidos dicen que buscarán, en una semana, el consenso que no encontraron desde abril pasado.

De estas dos probables listas la Asamblea tenía que haber elegido hoy un presidente “interino”. Sin presidente de Corte y sin Sala de lo Constitucional, los diputados no logran explicar cómo ahora elegirán nuevos magistrados.

Con este nuevo impase, el artículo 11 de la ley orgánica del sector justicia dejaba la puerta abierta para que los magistrados salientes - Victoria de Avilés, Mauricio Clará, Julio Enrique Acosta, Mauricio Velasco y García Calderón- pudiesen quedarse nueve años más en sus cargos si la Asamblea no elegía antes de la cero horas de este 30 de junio.

Para impedir que esto sucediera, y que García Calderón y el resto de magistrados salientes tuviese una oportunidad de estar 18 años en este órgano del Estado, los partidos políticos acordaron derogar este artículo que data de 1986 y que, según plantean, perdió vigencia tras las firma de los Acuerdos de paz, cuando se reformuló la forma de elección de magistrados propietarios (de una decisión del ejecutivo a una decisión legislativa por mayoría calificada con 56 votos) y la conformación de las salas de la CSJ.

Fuente: EL Faro 30/06/2009

Honduras: Regreso a la caverna

Por Sergio Ramírez*

El golpe militar consumado contra el presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya Rosales, ha representado para América Latina el regreso a la era de las cavernas, cuando era signo común que los ejércitos actuaran como árbitros finales del poder político. Los regímenes surgidos de los golpes militares fueron un mal propio de Centroamérica por décadas, lo que ganó a estos países el triste título de repúblicas bananeras, denominador común que se extendió hacia todos aquellos otros donde hubiera un ejército dispuesto a ejercer sus prerrogativas de gorilato.

Las imágenes de las calles de Tegucigalpa que vimos en la televisión, con los tanques de guerra y los carros blindados en agresivo despliegue, y las patrullas de soldados en atuendo de combate, volvieron a poner el reloj en la hora más negra de un pasado que parecía sepultado para siempre. Y un presidente levantado a la fuerza de su cama en la madrugada por un pelotón de militares encapuchados que invade su casa, subido en pijama a un avión, y llevado a otro país, son también imágenes de una vieja película que creíamos no volveríamos a ver jamás. Pero están allí, ante nuestros ojos, y corresponden a las realidades del siglo veintiuno.

Las justificaciones legales de toda la trama son torpes. He oído al diputado Roberto Micheletti, nombrado presidente de la república por el Congreso Nacional después del golpe para suceder a Zelaya, que la acción se debió a la orden de un juez, impartida a los mandos militares. Imaginen el tamaño de la artimaña. Un juez que da un mandamiento a quien no debe, porque el ejército no tiene funciones de policía más que bajo un régimen ocupación, y menos puede ordenar a los militares que saquen de su cama a un presidente debidamente electo, que goza de inmunidad, y que lo extrañen del país, desde luego que el destierro no existe ni como medida preventiva, ni como pena, bajo la ley. Sólo usar esta coartada es ya una vergüenza.

La magnitud de la agresión que ha sufrido el orden democrático en Honduras, deja atrás cualquier debate acerca de la precaria situación en que el presidente Zelaya se había puesto en los días anteriores al golpe militar. Parado en el filo de la navaja, no supo hacer una lectura sensata del balance político de fuerzas, cuando todo se acumulaba en su contra. Horas antes de ser sacado violentamente de su casa y del país, había perdido el respaldo de la Asamblea Nacional, que luego votó de manera unánime su sustitución; de su propio partido, el Partido Liberal, cuyos diputados votaron todos por la sustitución, junto con los de los otros partidos; de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo Electoral, y de la Fiscalía; de buen número de los medios de comunicación con los que había entrado en una áspera pugna, de las cúpulas de empresarios, y de la jerarquía de la Iglesia Católica. Se hallaba solo, y no parecía reparar en ello.

El presidente Zelaya se olvidó, Dios sabe por qué, del terreno que estaba pisando, al insistir en llevar adelante una consulta popular, organizada por él mismo, y que debió realizarse el propio domingo de su derrocamiento, cuando los otros poderes del estado se lo habían prohibido bajo argumentos de inconstitucionalidad. Conforme esta consulta, pretendía obtener respaldo para hacer que en las elecciones generales de noviembre próximo se instalara una cuarta urna en la que los ciudadanos debían votar si quería un cambio de Constitución Política, algo que el Consejo Electoral le había ya negado, con el respaldo de la Corte Suprema de Justicia.

Siguió actuando con atolondramiento cuando ordenó al Ejército desembarcar el material electoral de la consulta, llegado desde Venezuela, y repartirlo en los centros de votación; y cuando el jefe del ejército se negó, hizo destituirlo, para que de inmediato sus adversarios en los otros poderes del estado respaldaran al destituido, previa renuncia de todo el estado mayor en solidaridad con su jefe. Para provocar una crisis de este tamaño, el presidente debió sentir que tenía alguna clase de respaldo sustancial. ¿Pero dónde estaba ese respaldo? ¿En qué instituciones? ¿En qué organizaciones populares, en qué sindicatos, en qué partidos políticos, en qué corporaciones? ¿Contaba acaso con la mayoría de la opinión pública?

Siento que el presidente Zelaya se vio en otro país que no era Honduras, y subestimó el poder de los estamentos conservadores, que miraron con antipatía y desconfianza su alineamiento con la izquierda populista que representan Chávez y Ortega, y su amistad con Fidel Castro, una legítima escogencia personal suya, de todas maneras. Es, al menos, uno de los argumentos que de manera solapada utiliza Micheletti para justificar el golpe: ha dicho que Zelaya, su correligionario liberal, cambió de ideología en el camino, y "se volvió de izquierda", lo que al fin y al cabo le cobraron con el golpe militar.

Los errores de apreciación política del presidente Zelaya, que no advirtió el terreno que estaba pisando, y sus enfrentamientos con el orden legal para promover un cambio constitucional que le permitiera la reelección, como es ahora el impulso de los líderes en el gobierno en no pocos países de América Latina, se vuelven anecdóticos. Fue depuesto de manera ilegal y brutal, y eso es lo que cuenta.

La prueba de fuego es ahora para la Organización de Estados Americanos (OEA), que debe demostrar si es capaz de hacer valer su Carta Democrática. No puede haber trasgresores del orden constitucional, ni los golpes militares pueden quedar en la impunidad.

*Sergio Ramírez es escritor y ex vicepresidente de Nicaragua. Fuente: www.sergioramirez.com

Vuelven los Generales

Por Manuel García

Al parecer, el único que no sabía en Honduras que se fraguaba un golpe de Estado era el mismo Presidente, Manuel Zelaya. Me imagino que la sorpresa fue grande cuando a primera hora de la mañana, el Presidente Zelaya fue despertado por su servicio de seguridad anunciándole que militares armados hasta los dientes estaban en su puerta para obligarlo a salir de su país en pijamas. Y fue así que una hora después, Manuel Zelaya se encontraba en San José, Costa Rica, como Presidente en el exilio. Suerte tuvo de poder salir de Honduras en pijamas.

La noticia del golpe de Estado en Honduras fue totalmente una sorpresa, así como la muerte de Michael Jackson. Es decir, no me esperaba ni la muerte del Rey del Pop ni la vuelta de los coup d’etats en Centro América. Creía que los golpes de Estado eran cosas del pasado. Sin embargo, si hubiese leído los informes del Departamento de Estado de Estados Unidos, o hubiese puesto más atención a los periódicos hondureños, hubiese sido fácil predecir el futuro de Manuel Zelaya.

Manuel Zelaya ha venido toreando a la clase política e económica del país vecino haciendo alianzas políticas con Cuba, Venezuela, entre otros países, y tratando de implementar las mismas tácticas de Hugo Chávez para mantenerse en el poder. En Honduras, al igual como El Salvador, un presidente no puede ser reelegido. El presidente no tiene poder para hacer una consulta o plebiscito, es decir un referéndum para enmendar la constitución. El único órgano político que puede convocar un referéndum es la Asamblea Legislativa. Por 20 años, la frágil democracia hondureña se sostuvo con esas reglas del juego: El Presidente necesitaba el apoyo de la Asamblea Legislativa para hacer una consulta popular.

Sin embargo, Manuel Zelaya no respetó esta cláusula en la constitución, y organizó una consulta popular para poder reeligirse por 4 años más. La Suprema Corte de Justicia de Honduras le dijo que estaba cayendo en la ilegalidad, y pidió al ejército no distribuir el material para que los ciudadanos pudiesen votar el pasado domingo. Al rehusarse el ejército a distribuir el material, Manuel Zelaya destituyó al Jefe de las Fuerzas Armadas, General Romero Vásquez Velásquez.

En una democracia estable, la Asamblea Legislativa puede enjuiciar a un presidente sin necesidad de involucrar a los militares. Honduras tiene una triste historia de vivir bajo la mano de hierro de las dictaduras militares. La clase política hondureña, desgraciadamente, fácilmente llaman a los generales para que les resuelvan sus problemas políticos. Lo más obvio hubiese sido enjuiciar a Manuel Zelaya en la Asamblea Legislativa.

Dicho esto, en ningún momento se puede apoyar un golpe de Estado. Estados Unidos tiene que exigir a las fuerzas políticas de Honduras que restablezcan la democracia inmediatamente. Si Estados Unidos no puede ejercer influencia en Honduras, entonces, nos están dando atole con el dedo. Talvez hay fuerzas más nefastas detrás del golpe de Estado.

Manuel Zelaya ha pedido a José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, y ha hecho extensiva la invitación a mandatarios amigos, que lo acompañen a Honduras para recuperar el poder. Dudo que lo pueda hacer. Aquellos que se han montado en el caballo que supuestamente defenderá la patria, no lo dejarán ir, a pesar de que la comunidad internacional llore y grite. La única manera será enviar una legión militar a restablecer la democracia. Hugo Chávez ha dicho que enviaría saldados a Honduras para castigar aquellos que han usurpado el poder a su amigo Manuel Zelaya. ¿Está Chávez dispuesto a ver sangre recorrer por las calles de Tegucigalpa? ¿Vamos los centroamericanos a permitir ver sangre hondureña recorrer por las calles de San Pedro Sula?

Centro América está viviendo una verdadera crisis que está poniendo a prueba las habilidades negociadoras de sus líderes. No se puede negociar con el fúsil en la cabeza. Ni tampoco se puede invitar a los militares a la escena política.

© 2009 Manuel García es columnista colaborador de Salvadoreños en el Mundo

Uno no sabe para quién trabaja

Por Miguel Ángel Chinchilla

En el marco del pesar que nos ha causado el fallecimiento del hermano pintor salvadoreño, Antonio García Ponce, de la conmoción mundial por la repentina muerte de Michael Jackson, víctima histórica del imperio del espectáculo en USA, y también de la vuelta del gorilismo en la hermana república de Honduras, digo, en este contexto el presidente Mauricio Funes ha designado por fin a una persona al frente de Concultura, convertido hoy en Secretaría de Cultura de la Presidencia.

Luego de que Funes en su discurso de toma de posesión omitió por completo hablar de cultura nacional, tardándose casi un mes para nombrar a la nueva funcionaria, después de un seudo ejercicio de consulta para escuchar las propuestas de los trabajadores del arte y la cultura, y luego además de echar al pleito a la fauna creadora, terminó escogiendo a Breny Cuenca, representante de la izquierda light, de la izquierda delicada como se le ha llamado, la cual se enquistó desde un principio entre los “amigos de Mauricio”, mientras otras y otros le hacíamos el trabajo a Funes y sus cheros, desarrollando los contenidos culturales que fueron publicados en el programa de gobierno “nace la esperanza viene el cambio”. Nadie sabe para quién trabaja reza el dicho popular.

Sin embargo Funes no estaba dispuesto a respetar la consulta que mandó a realizar el día miércoles 10 de junio del año en curso, y eso lo supe ese mismo mediodía al final de aquella jornada bastante parecida a un circo, cuando su hijo Carlos me manifestó que su papá no iba a guiar su decisión por los resultados de aquella consulta, donde claramente había salido favorecido el escritor José Roberto Cea. ¿Entonces cuál había sido el objetivo de aquella payasada? Era obvio, posicionar a la candidata de la izquierda exquisita, una perfecta desconocida, hija de un prominente del Partido Comunista, amante en su juventud según el mito del poeta Roque Dalton, declarada non grata en la Escuela de Sociología de la Universidad de El Salvador y editora en el pasado reciente de una revista cultural donde algunos de sus redactores más connotados eran tránsfugas y renegados de la izquierda salvadoreña.

En su discurso Funes ratificó de que en su gobierno privaría el concepto de la meritocracia y desde estas líneas entonces yo lo cuestiono señor presidente: ¿cuál es el mérito mayor de la señora Cuenca sobre la trayectoria honesta de un poeta, investigador y editor de la talla de José Roberto “el pichón” Cea? ¿Estamos hablando quizás de cherocracia o a lo mejor de adulocracia?

El Foro de Intelectuales de El Salvador, grupo mayoritario que propuso a Cea para el cargo, viene trabajando desde hace casi dos años en la elaboración de las nuevas políticas culturales para el siglo XXI en El Salvador, dichos documentos los hemos hecho públicos a través de diferentes medios, hemos realizado talleres y seminarios, estamos actualmente preparando un gran congreso de cultura a nivel nacional, no somos improvisados, nuestro interés primordial es el fomento, desarrollo y posicionamiento de la cultura popular, con una visión martiana y gramsciana sobre lo que significa la identidad nacional; pero evidentemente el presidente Funes no sintoniza la misma frecuencia y se ha dejado deslumbrar por el glamour y las intrigas palaciegas.

No es por gusto entonces que las y los empleados de Concultura han declarado non grata a la señora Breny Cuenca, ya que dicha señal del ejecutivo sólo demuestra el estancamiento y el desprecio hacia el hecho cultural que las nuevas autoridades del gobernó han puesto en evidencia.

La esperanza por tanto se convierte hoy en beneficio de duda, ojalá que esto no sea un error del presidente quien dijo en su discurso que él no tenía derecho a equivocarse ¿será que ya comenzó? ¡Abur!

Miguel Angel Chinchilla es escritor salvadoreño

Honduras y las democracias en América Latina

Por Jorge A. Guerrero Gomez

Es de notarse que todavia quedan partes de las sociedades politico, economicas y financieras con una mentalidad nefazta, putrefacta y arcaica en nuestro planeta, mas que todo en America Latina y por excelencia en Honduras.

Si es cierto que el Capitalismo con Justicia Social y Bienestar Social, comulgando con todos los sectores sociales de un pais pueda existir, caso que se da en las sociedades modernas e industrializadas, o sea el primer mundo, tal como Canada y los paises de Europa Occidental, en que ni aun todavia la clase mas pobre (cuyo nivel de pobreza es como ser de la clase media aqui) lucha intensamente por mejorar su status quo dentro de la sociedad y hay paises con politicas con tendencias izquierdistas, derechistas o centristas, pero todos valoran la Justicia Social de las naciones.

Entonces estamos viendo naciones en esas areas que cada vez son mas poderosas y mas estables, pero pesar de eso, el consumismo, las tecnologias de punta (que desplazan muchos empleados) los estan llevando a la ruina, a causa de la avaricia feroz de los capitalistas. Luego los sistemas fallan por culpa de los malos capitalistas y la codicia y la mezquindad de los sectores politico-economicos que existen en dichos sistemas.

Porque en la realidad hay capitalista buenos, mas que todo en estos paises del primer mundo, pero es debido al alto nivel de cultura, de gestos nobles y de humanidad que tienen. Aunque se pregona que no hay capitalistas virtuosos debido a que el poder y el dinero siempre es un gran iman para la corrupcion y la mezquindad.

En nuestros paises del tercer mundo son contados los capitalistas de este tipo y la gran mayoria se dedican a enrriquecerse a costas de la clase mas necesitada, los obreros y los empleados en general; manteniendolos en un estado de zozobra economica, de salud, alimentaria, de vivienda, de educacion, etc.

En consecuencia con el aumento poblacional, logicamente aumenta la poblacion carente de las necesidades mas basicas; entonces ahora el descontento que se genera ya no se limita a pequeños grupos de protesta, sino a grandes cantidades de ciudadanos que ahora cuya voz se hace sentir a traves de los movimientos populares a tal grado que en nuestro pais el 52% de la ciudadania tomo un voto de castigo contra estos malsanos capitalistas, que todavia relinchan y pelean en forma brutal y despiadada contra la gran mayoria del pueblo que hoy ya se cuenta con alrrededor del 80% que simpatizan con el Gobierno del Presidente Funes, cuya cantidad puede aumentar, porque el pueblo ya le perdio miedo al miedo y toda la campaña sucia y negra que hizo Arena se les revirtio al darse cuenta, ahora, la misma gente hacia la cual fue dirigida, los ha abandonado ya que todo fue una patrañay actualmente se ha descubierto que es mas la gran cantidad de corrupciones e ilegalidades que esta cometiendo dicho partido, que le van a quitar fuerza politica al Gobierno actual, pero cuando vengan las nuevas elecciones de diputados y alcaldes el pueblo ya consciente de todas las arbitrariades las corrupciones que sucedieron en los 20 años del viciado, pervertido, depravado y funesto de los gobiernos areneros les dara nuevamente otro voto castigo.

Reflexionando ahora sobre la desfachatez de los poderes facticos hondureños, nos confirma mas, la lucha desmedida que toda la derecha de America Latina tiene en contra del poder del pueblo.

Ahora que casi todas las naciones del Hemisferio han entrado en un proceso ideologico con tendencia izquierdista muchos de ellos, lo cual para los oligarcas, el pentagono y su agencia maquiavelica de la CIA (Por mas que los nieguen los voceros del imperio Yanki), ven afectados sus voraces, inmisericordes y avaros intereses economicos, quieren destruir lo que a las Naciones Libres del Area les ha costado tanto, decadas de derramamiento de sangre inocente, por la tenencia del poder politico-economicos de nuestras naciones.

Que burla le han hecho al pueblo hondureño estos cavernicolas politicuchos rompiendo todos los valores morales, eticos y legales en Honduras, que no han respetado en lo absoluto la garantia de nuestros hermanos de tener un Gobierno elegido por las mayorias, de forma democratica, del pueblo y para el pueblo.

Lo que ignoraron estos infames dementes, creyendo que su traicion a Honduras fuera pasada desapercibida por las naciones del mundo, especialmente en America Latina, por sus analfabetos y viles cerebros,el error mas grande ha sido que el mundo entero los descubriria con sus actos tan inconcebibles en esta era de la unidad de las naciones contra de los golpes de estado y el establecimientos de gobiernos antidemocraticos.

Dan lastima estos mentecatos que creyeron que se les aceptaria su estupidez que han cometido y no pensaron que el mundo libre estaria unido contra semejante barbaridad que han cometido y es una Bendicion que nuestras naciones de nuestro Hemisferio no tardaron ni un segundo en reprochar y rechazar semejante atentado a la libertad de Honduras.

Hoy este nefasto gobierno golpista tiene que afrontar todas las sanciones posibles de las naciones, organismos regionales y mundiales que los repudian por su accion retrograda contra la democracia y la libertad de nuestros hermanos hondureños.

Los paises del mundo tienen la obligacion de abortar ese acto tan funesto para la Historia Moderna de nuestro continente.

Solo una America Latina unida va a lograr que los triunfos de nuestras naciones sean irreversibles e irrevocables.

LATINOAMERICA UNIDA JAMAS SERA VENCIDA, HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.

Jorge Guerrero es columnista salvadoreño

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Golpe contra el chavismo

Miguel Ángel Bastenier*

El domingo pasado estaba convocado un golpe de Estado en Tegucigalpa. En un país como Honduras, de densidad democrática débil y legalidad de celofán, los poderes transitan sobre el alambre, en riesgo permanente de desplomarse unos contra otros. El presidente hondureño, Manuel Zelaya, del Partido Liberal, que como su nombre indica practica la libertad de explotación, es el último en la ya larga nómina de jefes de Estado latinoamericanos que consideran que un solo mandato -el no reeleccionismo- priva injustamente al pueblo de la repetición de gobernante; de ordinario el mismo que tiene esa preocupación.

La limitación a un solo periodo presidencial tiene gran pedigrí en América Latina. Porfirio Díaz se hizo elegir siete veces presidente de México y gobernó más de tres décadas hasta 1910, y, como él, otros muchos en el continente convirtieron sus mandatos en tiranías corruptas y oligárquicas. Más o menos asegurada la democracia en los últimos 20 años, los presidentes latinoamericanos parecían sentirse de nuevo legitimados para pedir cancha. En 1993, el peruano Alberto Fujimori remendó la Constitución para desempeñar un segundo mandato; al año siguiente, el argentino Carlos Menem hizo otro tanto; le siguió el brasileño Fernando Henrique Cardoso en 1997; y en esta última década, el colombiano Álvaro Uribe, la tripleta chavista formada por Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia, y hoy andan dándole vueltas al asunto el nicaragüense Daniel Ortega y el paraguayo Fernando Lugo, ambos en la órbita de Caracas. Y no es la ideología, sino la excelente opinión que los interesados tienen de sí mismos, lo que hace que derechas como izquierdas sueñen con no apear presidencia.

Zelaya experimentó una conversión de instantaneidad paulina: a medio mandato decidió pasarse al socialismo del siglo XXI, y el 25 de agosto pasado firmaba el ingreso de su país en el ALBA, organización creada por Chávez para la integración económica latinoamericana por una vía no capitalista. Sin que eso tenga que desmentir la preocupación social del presidente, únicamente un viraje de este calibre podía facilitarle un nuevo libreto que interpretar; como si fuera un personaje en busca de un autor, que sólo podía ser Hugo Chávez. Y para llevar adelante esa revolución, Zelaya tenía que ganar por pies al establecimiento político y social de su país, que no parece estar para muchos chavismos. Sin esperar a las elecciones presidenciales del 28 de noviembre de este año, el líder hondureño tenía que tratar de poner a sus adversarios ante una evidencia insuperable: un referéndum, anunciado para el pasado domingo 27, en el que la opinión allanara el camino a una futura reelección, que es la que permitiría el desempeño de ese nuevo libreto. El Congreso, en vez de iniciar entonces algún tipo de impeachment, que se demoraría ad calendas, contra el presidente, prohibía el día 23 el referéndum, ante lo que Zelaya destituía de inmediato al jefe de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez, por no secundar materialmente la votación; y el Ejército, finalmente, cometía el gravísimo delito y terrible error de sacar los tanques, secuestrar al presidente y pasaportarlo a San José. Así es como el domingo estaba convocado un triple golpe: del presidente por querer que hubiera consulta; del Ejército por derrocar al jefe del Estado, y del Congreso por elegir a su presidente, Roberto Micheletti, como sucesor de Zelaya en un interinato hasta las presidenciales.

Pero el combate de fondo se libra entre chavistas y no chavistas. La OEA, la UE, el Parlamento Centroamericano, Estados Unidos, y ¿quién no?, han condenado el golpe y tendrán ahora que poner en cuarentena al nuevo régimen. Hace muy poco no habría costado adivinar la mano de Washington en la asonada, e incluso hoy parece inverosímil que unos militares formados en la Escuela de las Américas actuaran sin conocimiento de la base norteamericana de Soto Cano en Honduras. Pero ni Estados Unidos, ni el Brasil del presidente Lula, ni tampoco media OEA pueden ver con entusiasmo la extensión del chavismo. ¿Ha tendido Zelaya una trampa a sus adversarios? El nuevo régimen hondureño, que sólo aspira a llegar a la cita electoral de noviembre, lo tiene muy difícil. El golpe contra Chávez puede describir una trayectoria de bumerán.

Miguel Ángel Bastenier es periodista de El País