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La Conspiración que denuncia Walter Araujo

¿Camino hacia una eminente conspiración?

Por Walter Araujo*

El supuesto objetivo de esta conspiración parece ser claro y conciso: “Inhabilitar jurídicamente a todo posible candidato competitivo a la candidatura presidencial del 2019, que pertenezca a la izquierda salvadoreña”.


Nuestro proceso democrático, está en peligro por primera vez desde 1992; ni novela de espías, ni cuento chino. Los riesgos de lograr descarrilar el futuro del país están más latentes y presentes que nunca. Por tal razón, este artículo, muy a pesar de los riesgos que me pueda significar, representa un esfuerzo de un salvadoreño por tratar de recoger la verdad y lanzarla en forma de advertencia a los actores nacionales e internacionales, que algún interés tienen en lo que aún nos atrevemos llamar nuestro El Salvador.

El supuesto objetivo de esta conspiración parece ser claro y conciso: “Inhabilitar jurídicamente a todo posible candidato competitivo a la candidatura presidencial del 2019, que pertenezca a la izquierda salvadoreña”.

Los métodos, medios, instituciones e intereses nacionales e internacionales que se pueden olfatear, serán develados en el presente contenido. Estoy convencido de que el pueblo y el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, son amigos del pueblo salvadoreño y de sus instituciones. Creo, también, que el interés geopolítico de la gran nación del norte, interés normal y natural de una gran potencia, está nublando y afectando la visión de mediano y largo plazo de la forma de cómo tratar a El Salvador. La lucha frontal contra el Socialismo del Siglo XXI, marca la agenda hacia El Salvador, al incorporar al FMLN como un enemigo a vencer. Craso error, desde mi perspectiva; y la que desarrollo a continuación.

El FMLN no ha sido, ni por cerca, un partido que haya puesto en peligro el sistema constitucional de El Salvador. El FMLN se ha convertido, contra la creencia y deseo de algunos de sus cuadros más ortodoxos, en un partido pro-sistema y dentro del sistema. Las pruebas contundentes son las siguientes: mantiene la dolarización, nunca se ha abierto caso jurídico alguno contra un medio de comunicación, la banca nacional es protegida y abierta al manejo de capitales extranjeros, el sistema judicial es independiente del Órgano Ejecutivo, existe una Asamblea Legislativa equilibrada y con debate plural, las leyes al acceso y fiscalización de la cosa pública se han dictado, promulgado y sancionado bajo los gobiernos de izquierda.

El FMLN, no pasa más allá del discurso de alineación con las políticas de izquierdas; pues en la práctica, el Gobierno de la República, sigue las recomendaciones de los organismos financieros internacionales como el FMI y el Banco Mundial. Su comportamiento en los foros y cónclaves mundiales, es el de un país abierto y democrático. Su confrontación con los contralores de la constitucionalidad es solo retórica, pues los fallos de la Sala de lo Constitucional se han acatado y cumplido a cabalidad. La Policía Nacional Civil (PNC), es una organización que combate el crimen y brinda seguridad ciudadana, sin mezclar los aspectos de política partidaria, ni ideológica en sus labores.

El acompañamiento de la Fuerza Armada, es de plena subordinación al poder político y las funciones que emanan de la Constitución.

Nadie en El Salvador puede señalar que la Fiscalía General de la República ha estado ligada al FMLN; ni la de Martínez, ni la del actual Fiscal. Es más, los señalamientos hacia ambos, si apuntan hacia algún lado, es hacia las cercanías con el partido Arena; para muestra: ¿Acaso no hay pruebas evidentes de que Martínez protegió a Francisco Flores y a Arena en el caso de los Fondos de Taiwán? ¿Contaba Luis Martínez con el apoyo para su reelección con financistas de Arena, como los Regalado? ¿Qué ha hecho el actual Fiscal General en los casos de los fondos Taiwán, los señalamientos contra la ex Vice Presidenta, y los demás casos contra personeros de Arena? ¿Qué busca la Fiscalía montando investigaciones ridículas que aparentemente buscan una afectación política como el caso del hipopótamo del zoológico, pretendiendo ligarlo a la construcción de un parque ecológico? ¿Cuál es la intencionalidad de presentar cifras sobre desapariciones en el año 2016 carentes de robustez y basadas en avisos? ¿Destruir las estadísticas positivas en la lucha contra la delincuencia?.

La intención de este escrito, en base a argumentos, es trasladarle un mensaje a la Embajada Americana en nuestro país, a la señora embajadora, para que, cuando analice a El Salvador, lo haga en base a su realidad; ya que, ni por cerca, nuestro país está viviendo lo de Venezuela, Bolivia o Ecuador. Por lo que hay que tomar, con sumo cuidado la situación del país.

Mucho ojo, señora Embajadora, con los del otro lado de la mesa, con mis anteriores aliados de lucha política, con la nada prestigiosa oligarquía, con la vieja derecha salvadoreña y su brazo político: El partido Arena. Arena, controla los medios de comunicación del país en un 95%. Revisemos: 100% del La Prensa Gráfica, El Diario de Hoy, y el Diario El Mundo; no maneja el pequeñísimo periódico Co Latino. Controla casi todos los canales de Televisión y sus medios noticiosos, con excepción de uno o dos canales que luchan por ganar algo de audiencia; manejan las radios casi en su totalidad. El único aspecto que no han podido controlar son las redes sociales y la mayoría de periódicos digitales emergentes, los que, en alguna medida, han logrado hacerle frente al todopoderoso control oligárquico de los medios de comunicación.

Las gremiales históricas están controladas por personeros de Arena: ANEP, CAMARESAL, ASI, FUSADES, ABANSA. Basta con revisar los nombres de sus directores: o son financistas, ex miembros del COENA, ex ministros o viceministros de Arena, y en casos evidentes, hasta candidatos a cargos de elección popular por el mismo partido. Los financistas de Arena controlan más del 90% del aparato productivo nacional (fábricas, propiedades, bancos, directorios de las AFP’s, ventas de autos, desarrolladoras de bienes raíces, constructoras; en fin, el 90% del aparato productivo privado).

Todo lo anterior, pareciese producto y consecuencia del desarrollo histórico del país, del pecado original de la mala redistribución de la riqueza y del desbalance evolutivo que significa el pecado original de haber tenido desde siempre una oligarquía criolla. El problema es, que eso no se queda allí.

Aparentemente, la vieja derecha ha comenzado no solo a buscar el copar algunas instituciones, sino lo peor, su instrumentalización antidemocrática.

La punta de playa parece haber sido la Sala de lo Constitucional. Existen “fuertes rumores” de que algunos personeros de ésta, tienen profundas relaciones ideológicas y comerciales con un par de los más multimillonarios oligarcas de El Salvador, y que pudiese existir un diseño estructural, a través del cual pretenden inclinar la balanza electoral. La primera acción aparente fue desfinanciar al Gobierno. Parecen comprobarlo las sentencias o resoluciones que han ido maniatando las finanzas públicas. Paralelamente, la bancada de Arena, ha ido negando sistemáticamente los préstamos que le permitiesen al órgano ejecutivo sanear las finanzas del Estado (los 900 millones, inconstitucionalidad sobre impuestos, no apoyo a los préstamos).

El segundo aspecto que llama la atención, es el supuesto sesgo partidario en los casos escogidos por probidad. Da la casualidad que han sido opositores, en su casi totalidad, al partido Arena. No se cuestiona el hecho de investigar y perseguir situaciones incorrectas o ilegales, lo cuestionable es que solo apuntan a ciertos sectores relacionados a la función pública, siempre y cuando no sean de Arena. En apariencia, la Sala esperó hasta que pasaran los 10 años de la prescripción, para que no se afectara desde el gobierno de Flores para atrás, ya que la Ley con la que procesó los casos públicos, es la misma desde hace décadas. Da la sensación, que lo que se busca es el desprestigio de todo opositor de Arena.

Mucho más dramáticas, son dos sentencias de la Sala de lo Constitucional. La primera, la referente a que los Ministros y otros funcionarios no pueden ser candidatos a la Presidencia de la República sino hasta un período posterior al siguiente del cual ejercieron el cargo. Para ser claros, no podrán, por ejemplo, los Ministros Gerson Martínez, Hugo Martínez o el secretario Técnico de la Presidencia Roberto Lorenzana, ni siquiera ser candidatos a su partido; ningún ministro o miembro del Ejecutivo que hubiese hecho gobierno. La otra es, si algún Diputado o Alcalde decidiese correr bajo una bandera que no fue la que originalmente lo eligió, este no puede ser candidato por otra fuerza política hasta dos elecciones después; lo que también limita la libertad y posibilidad de buscar nuevos posicionamientos políticos.

Es imposible dejar de notar la saña y el matiz de persecución que existe en las expresiones del Fiscal General de la República contra el Alcalde de San Salvador; pareciese ser que la estrategia mediática de La Prensa Gráfica y El Diario de Hoy, es llevar, a toda costa, al Fiscal a buscar, bajo cualquier pretexto, procesar y condenar, por cualquier causa, a Nayib Bukele. Lo amenazan con el caso inventado del Troll Center, con procesar a su familia con la publicidad del Ministerio de Turismo, con las luminarias, y recientemente con el ridículo caso del Hipopótamo Gustavito – Proyecto de Mega Parque Ecológico. El Fiscal no está mostrando absolutamente nada de imparcialidad, respetuosamente estaremos pidiéndoselo y lo haremos hasta el último día de los 20 meses que le restan para la conclusión de su mandato.

Por último, y lo que a mí me parece más delicado, es la búsqueda del proceso judicial de los Comandantes del FMLN y de los Miembros del Alto Mando de la Fuerza Armada de El Salvador, hasta lograr inhabilitarlos para el ejercicio de sus derechos políticos y electorales. Cuando se declaró la Inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía, era lógico que se vendría una serie de demandas contra los comandantes guerrilleros y los militares que estuvieron al frente del conflicto. ¡Ojo, señores Generales y Coroneles! A la vieja derecha oligárquica poco le importan ustedes. Ya es público en los círculos políticos que los utilizarán de moneda de cambio para inhabilitar al Vicepresidente Oscar Ortiz.

Si un gobierno es malo, hay que permitir que sea la gente, el pueblo, quien lo cambie; no cambiando a los Magistrados del TSE, como lo hizo la Sala para que llegue uno de derecha- palabras de la Magistrada Suplente. Que sea el voto libre, igualitario y secreto el que decida si cambia al FMLN del ejecutivo o no; no las conspiraciones o triquiñuelas de la vieja derecha oligárquica. Pensemos en el mañana, en el futuro que tendría un gobierno emanado de la trampa, de la utilización antidemocrática de las instituciones. Que sea el pueblo el que decida, no una gran conspiración.

Walter Araujo es ex Presidente del Tribunal Supremo Electoral


Remembering Oscar Romero

Wednesday marks the 30th anniversary of the assassination of Msgr. Oscar Romero, the revered archbishop of San Salvador who spoke out against social injustices facing poor Salvadorans as El Salvador marched toward a long and bloody civil war.

On March 24, 1980, a gunman shot and killed Romero as he said Mass in a small chapel at a hospital called La Divina Providencia, in the Salvadoran capital. Days later, massive crowds attended Romero's funeral, which also resulted in tragedy as snipers shot at the gathered mourners, killing at least 20 people. El Salvador then plunged into a civil war that did not end until 1992, after tens of thousands of deaths.

After his assassination, "Romero became world-famous overnight," writes Christine Allen, a Catholic charity director, in The Guardian. "Over the last 30 years, he has been a guiding light for all Catholics concerned for peace and justice."

Commemoration events were scheduled this week throughout El Salvador and among Salvadoran and Catholic communities in other regions. In Los Angeles, home to the largest Salvadoran community outside El Salvador, the Salvadoran Consulate is screening a film about Romero's life and hosting a panel discussion on his legacy. Local radio outlet KPCC-FM has more, as does L.A.'s Clinica Romero.

Even 30 years later, justice remains elusive for Romero and the thousands of victims of El Salvador's war. That might be changing. The Salvadoran weekly El Faro published this week a detailed interview with the man long identified as a key participant in Romero's slaying, Rafael Alvaro Saravia. "Thirty years and I will die being persecuted for this," Saravia tells his interviewer. "Yes, of course I participated."

Amnesty International released a statement Tuesday calling for El Salvador to repeal a 1993 amnesty law that protects former U.S.-backed death squad assassins from trial for human rights abuses. The inauguration last year of the country's first leftist president, Mauricio Funes, has changed the atmosphere in El Salvador after two decades of right-wing governments, as The Times noted in November. For the first time, the state is commemorating Romero's death, as reported by Tim's El Salvador Blog.

Speaking to Vatican Radio from San Salvador this week, English bishop Arthur Roche said that "an enormous crowd of people" attended a memorial Mass for Romero on Saturday.

"He himself said days before he was assassinated, 'If they kill me, I shall rise again in the people of El Salvador.' And I think that's very clear to see," Roche told the radio program. "It's very touching as you go around not only the city but other places within this country, you know that you're standing on very hallowed ground."

-- Daniel Hernandez in Mexico City
Source: LA Times

Legal Battle to Allow Abortion in El Salvador

Protests in San Salvador on International Women’s Day. A bill proposing to allow abortion has sparked open debate on the subject in El Salvador for the first time. Photograph: Marlon

Support building for landmark move to overturn El Salvador's anti-abortion law

Parliamentary bill proposing to loosen draconian restrictions on abortion finds favour after religious groups, doctors and others voice public support

El Salvador’s controversial law banning abortion in all circumstances, which has provoked ruthless miscarriages of justice, could be overturned in what has been described as a historic move.

Momentum is building around a parliamentary bill proposing to allow abortion in cases of rape or human trafficking; when the foetus in unviable; or to protect the pregnant woman’s health or life.

Prominent church groups, doctors, lawyers and ethicists have generated a groundswell of public support after speaking out in favour of loosening restrictions in a series of public hearings and debates.

It is the first time the deeply religious Central American country has openly debated abortion, forcing even conservative media organisations to cover the issue in editorials and primetime news programmes.

“This is a historic moment. There’s been a qualitative shift – it’s not just women’s groups speaking out. Abortion has become a priority topic for diverse groups. It smells and feels like change. Politicians must make amends for the damage done to thousands of women … there is no going back,” said Sara García, a campaigner with the Citizens’ Group for the Decriminalisation of Abortion.

Abortion was criminalised in El Salvador 20 years ago.


In 1997, legislators from across the political spectrum voted to strip women of their reproductive rights without any public debate or medical consultation about the consequences, after a shadowy campaign by a small group of powerful anti-choice groups linked to the Catholic church.

A handful of women’s rights activists who tried to persuade politicians to oppose the ban were silenced, literally, when microphones were switched off mid-speech.

The impact has been catastrophic.

Thousands of women and girls have suffered physical and psychological damage as a result of being forced to continue with pregnancies that were unviable, dangerous, or the result of rape.

Pregnant women with cancer have died after being denied chemotherapy to protect the foetus; women with ectopic pregnancies have been forced to wait until their fallopian tubes burst before doctors could intervene.

Others have risked their lives and freedom with unsafe back-alley abortions.

In addition, El Salvador – one of five countries where abortion is illegal in all circumstances – has imprisoned dozens of young women for murder after they suffered obstetric complications.

One such woman is María Teresa Rivera, 34, who was released from prison last year after serving four and a half years of a 40-year sentence for murder after suffering a miscarriage.

After she was exonerated, prosecutors continued to hound her through the courts, forcing Rivera – who feared a return to jail – to flee the country with her 11-year-old son. Both were granted asylum in Sweden this week.

The proposed law change would go a long way to ensuring that the lives and health of Salvadoran women are protected in line with international standards.

The bill was tabled last summer by the vice-president of the legislative assembly from the ruling Farabundo Martí National Liberation Front. It is the first time the ostensibly left-wing party has taken steps to overturn the total ban.

Last month, the committee on legislation and constitutional points, where the bill is being considered by nine cross-party deputies, convened the first public hearing on abortion.

A dozen of the 17 organisations and individuals who testified spoke in favour of loosening the ban.

The case of Beatriz, a 22-year-old woman with the autoimmune disease lupus who was denied an abortion in 2013, was presented by the Citizens’ Group.

Beatriz’s health waned as she was forced to continue with the pregnancy for several months even though the foetus was unviable, after the supreme court ruled against allowing an abortion.

Dr Guillermo Ortiz, senior adviser for the health NGO Ipas and former chief of obstetrics at the largest maternity hospital in El Salvador, told the commission that patients had died and suffered harm after being denied treatment to comply with the abortion law.

“As health providers we need to work with the protection of the law, not against the law,” Ortiz told the Guardian.

“The law should protect women’s lives and prevent avoidable harm, and not just consider the unborn foetus or embryo. It’s about health, not just rights.”

Public support from respected medical professionals and the Anglican church for loosening the ban has helped move the issue into the mainstream, after years of entrenched argument between feminist activists and anti-choice groups.

“In this case the Anglican bishops consider that the only people who have the right to decide are the women who are pregnant,” Martín Barahona, head of the Anglican-Episcopal Church of El Salvador, said at a public forum.


In a further sign that change is afoot, a recent supreme court ruling on a 2007 case concluded that, even though the constitution declares life as beginning at conception, protection for the foetus is not absolute and it is therefore “necessary to weigh each case”.

The commission is currently considering all the evidence and must then decide whether the bill should be sent to the legislative assembly for a vote. It is understood that, should it go to the vote, there is enough opposition support in the assembly to overturn the total ban.

At the same time, a member from Nationalist Republican Alliance, the right-wing opposition party, is sponsoring a counter-bill to increase the maximum jail sentence for abortion to 50 years.

Source: The Guardian

Mil pesos para matar a Oscar Arnulfo Romero

Por José Manuel Ortiz Benítez

El 24 de marzo de 1980, uno de los grandes precursores de la Teología de la Liberación de América Latina caía abatido bajo el altar de la Iglesia la Divina Providencia en El Salvador.

Oscar Arnulfo Romero y Galdámez, un hombre arriesgado, un profeta, un propulsor de la igualdad, fue derribado en el cuadrilátero desde donde luchaba como un gladiador a favor de los humildes, los olvidados, los débiles, las personitas sin voz ni poder que Dios abandona a su propia suerte.

Incondicional, luchador, un incansable que aplastaba con su humildad, con su estilo de vida reducida a velar por el más débil; un maestro que enseñó a mirar hacia delante y hacia adentro a varias generaciones de salvadoreños. Monseñor Romero era el amigo perfecto. Un animal de la fe, un servidor leal a los principios de Dios y a los de la Humanidad. Mantuvo hasta su muerte una pasión, una perseverancia, una generosidad que se llevó consigo, como si su raza fuera única, la raza de Monseñor Romero.

La madrugada del 24 de marzo, antes de salir el sol, un grupo de verdugos planificaba en algún lugar secreto la disposición: “matar al curita por husmear en asuntos ajenos a la religión.”

A las 6:25 de la tarde, el Arzobispo Oscar Arnulfo Romero caía abatido de un balazo certero al corazón. Tras el fallo inicial de las piernas, el cuerpo se desplomó, y la cabeza sin control chocó estrepitosamente contra el suelo. La sotana blanca con la mancha morada de la mezcla de la sangre y el vino del cáliz todavía se conserva en el Centro Histórico Hospital la Divina Providencia en la Colonia Miramonte, San Salvador. Verla causa conmoción.

Nada se pudo hacer en el hospital para resucitar el cuerpo de aquel hombre que luchó como nadie por la igualdad de los salvadoreños.

El capitán Rafael Álvaro Saravia - El Faro. Foto: Edu Ponces
Gracias a El Faro, se sabe que el planificador del asesinato fue el capitán Álvaro Rafael Saravia, un maestro en el oficio de matar en la década de los años 80s. Saravia, ya con el alma reformada, dice hoy abiertamente que quien le dio la orden de matar a Monseñor Romero fue el mayor Roberto D´Aubuisson, un hombre que el partido ARENA sigue venerando como su máximo líder espiritual.

Saravia, desde paradero desconocido, no revela el nombre del asesino material del crimen, se limita a confirmar que fue él quien le entregó “personalmente los mil colones” al verdugo para realizar la obra que le encargó su jefe Roberto D´Aubuisson.

A pesar de lo trascendente y conmovedora que resulta la historia de Monseñor Romero, nadie en la prensa salvadoreña ha retomado el hilo para aportar más claridad al asesinato del salvadoreño más humilde y más grande que haya parido nuestra patria. Tampoco nadie dentro del estado salvadoreño se ha preocupado de hacer justicia, de devolver la verdad a los libros de nuestra historia, de tal manera que las nuevas generaciones sepan lo que realmente ocurrió y evitar que vuelva a ocurrir algo parecido.

Todo indica, sin embargo, que el autor intelectual del crimen fue el mayor Roberto D´Aubuisson y, en ese sentido, la importancia del asesino material es solamente un detalle suelto de poca relevancia: un tipo anónimo al que le pagaron mil pesos para cometer el crimen. Pudo haber sido cualquiera con hambre, descalzo como los que defendía tan ferozmente Monseñor Romero.

Queda mucho por recorrer; que la VERDAD pase a ser realidad cotidiana en las mentes salvadoreñas.

En la Conmemoración del 37 Aniversario de su muerte, las palabras de Monseñor Romero siguen siendo tan vigentes como nunca: “Podrán matarme, pero no podrán callar la verdad.”

José Manuel Ortiz Benítez es columnista salvadoreño en la ciudad de Washington, DC. Twitter: @jjmmortiz

China Comunista, país gobernado por magnates

Presidente Li Keqiang en Parlamento Chino 
PODER ECONÓMICO EN UN ESTADO COMUNISTA
China, un parlamento de ricos
Por Adrián Foncillas
La Casa del Pueblo del gigante asiático cuenta con un total de 209 magnates. Casi el 80% de las millonarias hechas a sí mismas del mundo son del país

No hay más millonarios por metro cuadrado que en el parlamento de un país nominalmente comunista. La concentración de fortunas estos días en el imponente Gran Palacio del Pueblo subraya las contradicciones chinas y el fracaso en la lucha contra las desigualdades sociales. Entre la seda y el mármol de los pasillos y bajo las banderas con la hoz y el martillo departen esta semana Pony Ma o Robin Li, fundadores de los gigantes tecnológicos Tencent y Baidu, con los más tradicionales magnates inmobiliarios.

La publicación especializada Hurun ha identificado 209 de los casi 5.000 miembros que integran el parlamento y su conferencia consultiva como poseedores de al menos 2 mil millones de yuanes (unos 274 millones de euros). Sus fortunas sumadas superan el PIB belga, sueco y nigeriano. Un centenar de ellos son milmillonarios en dólares cuando el Congreso estadounidense carece de alguno. Sus ingresos se han incrementado un 64% en los últimos cuatro años, un ritmo que ridiculiza el aproximado 7% de la economía nacional. Sus cuentas corrientes resisten la desaceleración económica, la lucha contra la corrupción o la volatilidad bursátil.

El aluvión de riquezas en el parlamento empezó en el 2011 con la inclusión de Liang Wengen, entonces la mayor fortuna china. Quizá se retorciera en su tumba Mao, tenaz martillo contra capitalistas o todo lo que lejanamente se le pareciera, pero la decisión confirmaba el signo de los tiempos. Qiu Jibao, un zapatero remendón que levantó una multinacional de máquinas de coser, explicaba años atrás a este corresponsal la deriva: los mismos políticos locales que le desdeñaban acabaron por pedirle que representara a la provincia.

ECONOMÍA PRÁCTICA
La relación es mutuamente beneficiosa. El partido se beneficia de los consejos de tipos extremadamente hábiles en la economía práctica y estos reciben protección en tiempos convulsos. La campaña contra la corrupción del presidente Xi Jinping ha estimulado el trasvase de millonarios desde la lista de 'Forbes' a la cárcel.

A China aún le queda una década para rebasar a EEUU como primera economía global y muchas más para acercarse a su renta per cápita. El 'sorpasso' en millonarios, sin embargo, ya ha concluido. La misma revista señalaba el pasado año que China contaba con 568 milmillonarios frente a 535 de EEUU, después de que los primeros aumentaran en 90 en el 2015. Pekín acaba de revalidar su título de capital con más millonarios del mundo. Junto a Hong-Kong y Shenzhen copa tres de los cinco puestos más altos, donde resisten Nueva York y Moscú como reductos del viejo orden.

La historia reciente explica que los millonarios chinos sean más jóvenes. Su edad media no supera los 58 años, seis menos que la media global. El manto de la pobreza cubría a todo el país cuando Deng Xiaoping aclaró 40 años atrás que enriquecerse era glorioso. China carece de fortunas añejas. Abundan los 'self-made men' u hombres hechos a sí mismos: campesinos sin estudios, con apenas una idea, mucho sudor y tesón que han construido imperios, se han caído y levantado mil veces.

El modelo sirve también para las mujeres. China cuenta con 121 de las 152 millonarias hechas a sí mismas del mundo. El porcentaje roza el 80%. Queda claro, pues, que Pekín lucha con más eficacia contra la desigualdad de género que contra la social. La empresaria inmobiliaria Chen Lihua lidera un grupo especialmente admirable porque el ecosistema es muy masculino aquí.

Las encuestas revelan que China es el mejor lugar para amasar riquezas pero de los peores para disfrutarlas. Más de la mitad de los millonarios planean irse al extranjero en busca de una mejor educación para sus hijos, un medioambiente menos hostil y más seguridad jurídica. La progresiva caída del yuan lo facilita.

El Parlamento chino se limita a aprobar las propuestas gubernamentales. Ese sometimiento al partido evita la paradoja de que los magnates parlamentarios tengan que legislar contra su pulsión escapista o favorecer el reparto más justo de la riqueza.

Fuente: El Periodico

Angela Merkel, the Leader of the Free World Meets Donald Trump

The Leader of the Free World Meets Donald Trump - Angela Merkel, whether she wants the job or not, is the West’s last, best hope.

By JAMES P. RUBIN

This time the media hype surrounding a White House meeting is no wild exaggeration. When President Donald Trump and German Chancellor Angela Merkel finally get together on Friday, the leaders of the West’s two most powerful countries are sure to come off more like an odd couple than two close allies chewing over plans for some joint enterprise. And for good reason. Merkel and Trump are not only polar opposites as people, but they share little in terms of international outlook.

Their styles reflect their vastly different backgrounds. Merkel, Germany’s first and only female chancellor, was raised by a pastor in communist East Germany, where she earned a doctorate in physical chemistry. Although she is the longest-serving and most powerful leader in Europe, she is unfailingly modest, competent and consensus-oriented. Trump’s all-about-me mentality, Queens upbringing and brash, tabloid-and-reality-TV personality couldn’t be more different.

The contrast in substance is just as stark. From the Eurozone meltdown to the refugee surge, Merkel has been through multiple crises. She has no illusions about Vladimir Putin and the spy-ridden Kremlin team running Russia, and places a high value on quiet diplomacy, free trade, international law and the institutions of the European Union.

Trump is untested, unable or unwilling to criticize Russia’s invasion of neighboring Ukraine, determined to judge U.S. foreign policies by the trade balance involved or the extent to which the costs of U.S. military deployments are reimbursed, and happy to talk up the possibility of other EU countries following Britain out the door.

With his alliance diplomacy facing intense scrutiny following reports of tense phone conversations with the leaders of Australia and Mexico, Trump will be on his best behavior. Likewise, Germany’s government has no interest in playing up controversy and hopes to declare the session a diplomatic success.

Nevertheless, Merkel will try to persuade Trump to reverse his cheerleading for the collapse of the EU and put a stop to his ignorant critique of NATO. And why not? Such reversals have become a regular feature of the Trump foreign policy. In the Middle East, despite a lot of talk, the U.S. Embassy in Israel has not moved, nor has the administration taken steps to withdraw from the nuclear deal with Iran. In Asia, the Chinese government humbled the new president by insisting he shelve the idea of reconsidering Washington’s support for the “One China” policy.

Considering that Trump went out of his way to criticize Merkel just ahead of his inauguration, saying her decision to admit hundreds of thousands of refugees was a terrible mistake and that he intended to treat her and Putin in roughly the same way, expectations for the meeting are modest. No diplomatic breakthrough is envisioned, and a general meeting of the minds between two longstanding allies before the world’s media should be sufficient to avoid further diplomatic damage.

Behind the scenes, however, the evolution of the Trump-Merkel dialogue will shape the direction and strength of the Western alliance. While Merkel has resisted the label of defender of Western values, the fact is she was the only leader prepared to play a form of hardball with the new president. By saying that Germany would work with America based on shared values (the rule of law, tolerance and equal rights), she became the de facto leader of those determined to defend those values. And this was done at the same time British Prime Minister Theresa May was rushing off to Washington to be the first European leader to meet with Trump.

The German chancellor is the only leader in Europe who even has a plausible claim to moral leadership. As a victim of Soviet communism, Merkel was always going to be listened to carefully on the question of morality. And given her longevity she was always going to be respected. But it was her unexpected decision to accept some 1 million refugees that established her moral credentials, especially since no other political leader has taken such a political risk.

The cruel irony of Trump’s election is that for many decades it was the United States that was seen as a moral leader. During the Cold War, Soviet dissidents looked to the United States. And after communism fell, it was the United States that led international actions to protect victims of repression or hardship. Whether it was the Kurds in northern Iraq, Somalia, Bosnia, Kosovo, or the spending on medicine to treat millions suffering from HIV in Africa, the United States was the country expected to act.

Not recently. After “leading from behind”—way behind—during the six years of civil war in Syria, Washington was seen as abdicating its traditional role. So the mantle of leadership was empty until Merkel stepped in to help hundreds of thousands of refugees fleeing war and chaos. Trump not only rejects the idea that the United States should act to prevent tragedies like Syria but also that it should help care for the millions of refugees fleeing the conflict. Trump and Merkel thus represent the two poles of the debate about refugees and responsibility in 2017.

It’s Germany, too, that has led the world in imposing sanctions on Russia for its invasion and occupation of Ukraine. Trump, meanwhile, not only has refused to criticize Putin for the invasion—he has often suggested that sanctions be lifted to make a new relationship with Russia possible.

One indicator of a real breakthrough between Trump and Merkel would be a recognition that he is hearing out her concerns about Putin. Merkel is the wisest leader now in office in assessing the danger from Russia, and the most experienced in dealing with Putin himself. She’ll likely urge him to cool his enthusiasm for rapprochement with Moscow—will he listen?

The Russia question will play out over many months. In the meantime, those who care about Western values can continue to look to Merkel, but now with a small dose of optimism. For while this week’s election in the Netherlands may not be a permanent setback for Europe’s neo-nationalists, it should give comfort to those who worried that Trump’s victory in America would be contagious and that continental Europe was sure to catch the disease.

James P. Rubin is a former assistant secretary of state in the Bill Clinton administration.

Source: Politico

Complicación Ideológica en El Salvador Por José Manuel Ortiz Benítez

Después de pasar por una guerra civil que mató a 80,000, después de despachar a 3 millones de salvadoreños al exterior, después de firmar unos Acuerdos de Paz ejemplares para el mundo, después de experimentar con la alternancia de poder de la derecha y la izquierda, después de procesar a 3 expresidentes por corrupción, la pregunta esencial permanece, cómo se saca adelante un país como El Salvador?

El gobierno actual dice que lo está consiguiendo, que el país marcha sobre las ruedas del buen vivir,  derecho al desarrollo pleno y la oposición dice que el país cabalga sobre escombros directo al precipicio.

El Salvador no está en la antesala del desarrollo pleno como dice el gobierno, ni a punto de caer al barranco como dice la oposición. Como dice mi estimado tocayo Don Manuel en sus pláticas, “el país va bien y mal al mismo tiempo. Va bien para quien está bien, y va mal para quien está mal.” La lógica de mi estimado tocayo no es muy aplastante, pero es oportuna puesto que, a veces, la realidad de un individuo puede extrapolarse al resto de los mortales, especialmente ahora con el uso masivo de las tecnologías.

Para el ex presidente Tony Saca el país va mal, la justicia va mal, porque su caso ha sido mal intencionado desde el principio, cuando fue capturado en la fiesta de boda de su hijo mayor.

Para el ex Fiscal General Luis Martínez, el país también va mal porque la Procuraduría de Derechos Humano no resuelve las quejas y abusos del servicio en las cárceles por parte de los carcelarios.

Para las poderosas AFP’s, las cosas van mal porque el gobierno intenta reducir la comisión estratosférica de la gestión de los fondos de pensión que cobra a los trabajadores, además de obligarlas a prestar dinero al Ministerio de Hacienda a un interés de perro.

Igualmente para la ANEP, las cosas van mal porque el gobierno subió arbitrariamente el sueldo mínimo a la clase obrera, en algunos casos por encima del 100%.

Para el ex mandatario Mauricio Funes, el país dejó de ir mal cuando él asumió el poder, y empezó a ir mal otra vez, cuando la Fiscalía registró su casa en busca de pruebas de enriquecimiento ilícito.

Para el ex presidente de la Asamblea Legislativa Sigfredo Reyes, al país puede irle mal porque la Corte Suprema de Justicia lo persigue, no por enriquecimiento ilícito, sino por causa políticas.

Para las Juventudes  de ARENA, el país va por mal camino porque el FMLN no sabe gobernar, pero puede irle peor con la actual dirigencia arenera.

Para El Diario de Hoy, el gobierno solo sabe producir controversias, inseguridades y muertos.

Hay tanta manipulación sobre el avance o retraso del país que el ciudadano neutro a veces siente que no tiene información decente sobre la realidad global que vive El Salvador. El país entero se mueve, demasiadas veces, sobre un eje ideológico envolvente, que deforma los hechos, distorsiona los datos, y serrucha el suelo de nuestra realidad y así es difícil saber con certeza si avanzamos en la buena dirección o si seguimos estancados en la madeja de la complicación ideológica de los últimos 20 años.

José Manuel Ortiz Benítez es columnista salvadoreño en la ciudad de Washington, DC. Twitter: @jjmmortiz

La Justicia Frena el Segundo Veto Musulmán de Donald Trump


La justicia también paraliza el segundo veto migratorio de Trump
Por JOAN FAUS y PABLO XIMÉNEZ DE SANDOVAL

Un juez federal de Hawái impide la puesta en marcha del decreto horas antes de entrar en vigor. Trump lo califica de "extralimitación judicial sin precedentes" y promete pelear hasta el Tribunal Supremo

A la segunda, tampoco. Un juez federal de Hawái falló este miércoles en contra del Gobierno de Estados Unidos y ordenó que no entre en vigor el nuevo decreto sobre inmigración de Donald Trump. Esta era la nueva versión del veto miratorio que provocó el caos en los aeropuertos y fue paralizado por un juez de Seatte. Debía entrar en vigor en la medianoche de este miércoles. No lo hará porque el juez ha concedido la medida cautelar pedida por el Estado de Hawái para que no se aplique hasta que se resuelva la demanda contra él.

En la madrugada del jueves en Estados Unidos debía en vigor el nuevo veto migratorio de Donald Trump tras el fiasco del primer decreto. El presidente estadounidense afrontaba una prueba de fuego. Quería evitar el tumulto de la anterior orden ejecutiva que acabó paralizada por la justicia. La Administración republicana había tratado de evitar errores con el nuevo texto. En vez de recurrir la suspensión de la norma original por parte de un juez de Seattle, el Gobierno había impulsado una nueva versión más moderada y ha bajado el tono dialéctico.

Sin embargo, el juez Derrik K. Watson, de Honolulu, hace suyos los argumentos con los que el juez James Robart, de Seattle, concedió al estado de Washington la paralización del primer decreto migratorio. Aunque este segundo decreto es menos agresivo que el anterior en sus consecuencias prácticas, básicamente porque no se aplica con efecto retroactivo a todos aquellos que ya tienen concedidos visados, el juez entiende que los argumentos de fondo tiene posibilidades en un futuro de juicio sobre la constitucionalidad del texto.

La prohibición es más acotada que la anterior, que se implementó inmediatamente sin que los agentes fronterizos supieran exactamente cómo aplicarla. Pero la tesis ideológica detrás del veto es la misma que atizó Trump en campaña: el supuesto peligro, no demostrado, que entraña para EE UU la entrada de refugiados e inmigrantes musulmanes.

Como en el caso del Estado de Washington, en el que el Gobierno recurrió hasta la Corte de Apelaciones de San Francisco y después declinó seguir batallando, el juez Watson no entra a valorar el fondo de la orden ejecutiva. Lo que hace es conceder una medida cautelar, una Orden de Restricción Temporal (TRO, en sus siglas en inglés) mientras procede el juicio. Para tomar esta decisión el juez entiende que los demandantes tienen posibilidades de ganar en su denuncia de inconstitucionalidad y, además, que los perjuicios causados por el veto migratorio en caso de entrar en vigor serían graves e irreparables.

El Estado de Hawai argumenta de nuevo que el decreto supone un perjuicio para sus sistema universitario, daña su principal fuente de ingresos que es el turismo y, sobre todo, supone una discriminación contra los musulmanes. En este punto, como hizo el estado de Washington, Hawái utiliza las propias palabras de Donald Trump y su equipo, que dieron a entender que el veto migratorio era el “veto total a musulmanes” que le presidente anunció en campaña electoral y luego fue matizando según avanzaba la elección.

El fiscal general de Hawái, Douglas Chin, el miércoles en Honolulu. AP
En el nuevo texto la Casa Blanca argumentaba que no se trataba de una norma antimusulmanes, ya que “los seis países afectados representan una pequeña parte de los 50 países de mayoría musulmana y tienen menos del 9% de la población musulmana global”. El juez rechaza de plano este argumento: “La falta de lógica de la afirmación del Gobierno es patente. La idea de que uno pueda demostrar el ánimo contra cualquier grupo de personas solamente si apunta a todos a la vez es básicamente errónea. La Corte declina relegar su análisis de no discriminación a un mero ejercicio matemático”.

El veto estaba pensado para ser efectivo a los 10 días de firmarlo Trump en un acto a puerta cerrada, lejos de la parafernalia de su firma del primer decreto, el 27 de enero, cuando prometió “mantener a terroristas islamistas radicales” fuera de EE UU. El presidente, que atacó públicamente al juez y le hizo personalmente responsable de cualquier atentado terrorista que sucediera en EE UU, rebajó el tono y cesó en sus ataques.

Este miércoles, minutos después de conocerse el fallo, en un mitin en Nashville (Tennessee) Trump reaccionó soliviantado a la resolución del juez de Hawái, informa Pablo de Llano. Reivindicó la autoridad legal del presidente para aplicar el veto migratorio y calificó el fallo de "extralimitación judicial sin precendentes". Trump afirmó que seguirá dando la batalla hasta que su orden ejecutiva se implemente: "Vamos a pelearlo hasla el Tribunal Supremo. Vamos a ganar para mantener a nuestros ciudadanos seguros". El presidente definió incluso la orden paralizada por el juez de Hawái como una "versión rebajada" de la primera.

Tirando de ironía, Trump preguntó retóricamente a una audiencia entregada: "No pensaréis que el juez ha hecho esto por razones políticas, ¿verdad? ¡Nooo!". A juicio del presidente, el nuevo fallo judicial contra su veto migratorio forma parte de una campaña orquestada por sus opositores políticos y deja "indefenso a nuestro pueblo". "Nos hace parecer débiles", protestó.

En el nuevo veto migratorio que ahora Trump tendrá que defender en los tribunales se impide durante 90 días solicitar un visado a los ciudadanos de seis países de mayoría musulmana (Irán, Siria, Sudán, Somalia, Libia y Yemen). Pero en la lista ya no figura Irak y la restricción no afecta a las personas que ya tienen un visado o residencia permanente.

Se mantiene la paralización durante 120 días del programa de refugiados pero se levanta la suspensión indefinida a los ciudadanos sirios. También se elimina el lenguaje a favor de proteger a minorías religiosas, en una alusión a cristianos en Oriente Próximo, y se enfatiza que el veto responde a motivos de seguridad nacional para evitar resquicios legales sobre una posible discriminación intencionada a musulmanes.

El Gobierno alegaba que no hay ninguna necesidad de paralizar la orden porque no causa “ningún daño inmediato” y sostiene que es “sustancialmente diferente” a la anterior.

“No se revoca ningún visado, no se prohíbe el retorno de ningún residente permanente. Nadie que esté legalmente en Estados Unidos pierde la habilidad de salir del país y volver”, esgrime el Departamento de Justicia en un escrito ante un tribunal federal de Maryland, en el que grupos sociales han presentado otro recurso que considera ilegal la reducción del número de refugiados en medio del año fiscal.


Sin embargo, el juez Derrik K. Watson, de Honolulu, hace suyos los argumentos con los que el juez James Robart, de Seattle, concedió al estado de Washington la paralización del primer decreto migratorio. Aunque este segundo decreto es menos agresivo que el anterior en sus consecuencias prácticas, básicamente porque no se aplica con efecto retroactivo a todos aquellos que ya tienen concedidos visados, el juez entiende que los argumentos de fondo tiene posibilidades en un futuro de juicio sobre la constitucionalidad del texto.

La prohibición es más acotada que la anterior, que se implementó inmediatamente sin que los agentes fronterizos supieran exactamente cómo aplicarla. Pero la tesis ideológica detrás del veto es la misma que atizó Trump en campaña: el supuesto peligro, no demostrado, que entraña para EE UU la entrada de refugiados e inmigrantes musulmanes.

Como en el caso del Estado de Washington, en el que el Gobierno recurrió hasta la Corte de Apelaciones de San Francisco y después declinó seguir batallando, el juez Watson no entra a valorar el fondo de la orden ejecutiva. Lo que hace es conceder una medida cautelar, una Orden de Restricción Temporal (TRO, en sus siglas en inglés) mientras procede el juicio. Para tomar esta decisión el juez entiende que los demandantes tienen posibilidades de ganar en su denuncia de inconstitucionalidad y, además, que los perjuicios causados por el veto migratorio en caso de entrar en vigor serían graves e irreparables.

El Estado de Hawai argumenta de nuevo que el decreto supone un perjuicio para sus sistema universitario, daña su principal fuente de ingresos que es el turismo y, sobre todo, supone una discriminación contra los musulmanes. En este punto, como hizo el estado de Washington, Hawái utiliza las propias palabras de Donald Trump y su equipo, que dieron a entender que el veto migratorio era el “veto total a musulmanes” que le presidente anunció en campaña electoral y luego fue matizando según avanzaba la elección.

En el nuevo texto la Casa Blanca argumentaba que no se trataba de una norma antimusulmanes, ya que “los seis países afectados representan una pequeña parte de los 50 países de mayoría musulmana y tienen menos del 9% de la población musulmana global”. El juez rechaza de plano este argumento: “La falta de lógica de la afirmación del Gobierno es patente. La idea de que uno pueda demostrar el ánimo contra cualquier grupo de personas solamente si apunta a todos a la vez es básicamente errónea. La Corte declina relegar su análisis de no discriminación a un mero ejercicio matemático”.

El veto estaba pensado para ser efectivo a los 10 días de firmarlo Trump en un acto a puerta cerrada, lejos de la parafernalia de su firma del primer decreto, el 27 de enero, cuando prometió “mantener a terroristas islamistas radicales” fuera de EE UU. El presidente, que atacó públicamente al juez y le hizo personalmente responsable de cualquier atentado terrorista que sucediera en EE UU, rebajó el tono y cesó en sus ataques.

Este miércoles, minutos después de conocerse el fallo, en un mitin en Nashville (Tennessee) Trump reaccionó soliviantado a la resolución del juez de Hawái, informa Pablo de Llano. Reivindicó la autoridad legal del presidente para aplicar el veto migratorio y calificó el fallo de "extralimitación judicial sin precendentes". Trump afirmó que seguirá dando la batalla hasta que su orden ejecutiva se implemente: "Vamos a pelearlo hasla el Tribunal Supremo. Vamos a ganar para mantener a nuestros ciudadanos seguros". El presidente definió incluso la orden paralizada por el juez de Hawái como una "versión rebajada" de la primera.

Tirando de ironía, Trump preguntó retóricamente a una audiencia entregada: "No pensaréis que el juez ha hecho esto por razones políticas, ¿verdad? ¡Nooo!". A juicio del presidente, el nuevo fallo judicial contra su veto migratorio forma parte de una campaña orquestada por sus opositores políticos y deja "indefenso a nuestro pueblo". "Nos hace parecer débiles", protestó.

En el nuevo veto migratorio que ahora Trump tendrá que defender en los tribunales se impide durante 90 días solicitar un visado a los ciudadanos de seis países de mayoría musulmana (Irán, Siria, Sudán, Somalia, Libia y Yemen). Pero en la lista ya no figura Irak y la restricción no afecta a las personas que ya tienen un visado o residencia permanente.

Se mantiene la paralización durante 120 días del programa de refugiados pero se levanta la suspensión indefinida a los ciudadanos sirios. También se elimina el lenguaje a favor de proteger a minorías religiosas, en una alusión a cristianos en Oriente Próximo, y se enfatiza que el veto responde a motivos de seguridad nacional para evitar resquicios legales sobre una posible discriminación intencionada a musulmanes.

El Gobierno alegaba que no hay ninguna necesidad de paralizar la orden porque no causa “ningún daño inmediato” y sostiene que es “sustancialmente diferente” a la anterior.

“No se revoca ningún visado, no se prohíbe el retorno de ningún residente permanente. Nadie que esté legalmente en Estados Unidos pierde la habilidad de salir del país y volver”, esgrime el Departamento de Justicia en un escrito ante un tribunal federal de Maryland, en el que grupos sociales han presentado otro recurso que considera ilegal la reducción del número de refugiados en medio del año fiscal.

Democracia, ¿para qué? Por Félix Ovejero



Peligra hoy el vínculo entre elecciones y calidad democrática. El sistema no es sensible al cambio; tampoco hay demanda ciudadana ni oferta política. Los votantes, humanos, somos animales de senda y detestamos las novedades

Lo dijo John Adams: “Delegar el poder de la mayoría en unos pocos entre los más sabios y los más buenos”. Lo repitió Madison: “Conseguir como gobernantes a los hombres que posean mayor sabiduría para discernir y más virtud para procurar el bien público”. Y Jefferson: “Permitir que los aristócratas naturales gobernaran de manera más eficiente posible”. Los votos de ciudadanos ignorantes y sin virtud cívica escogerían a los mejores, a los sabios y santos.

Y salió Trump.

Si levantaran la cabeza, los fundadores se lo pensarían antes de repetir que nuestras democracias —ellos dirían Repúblicas—, difíciles de defender desde la participación y la igualdad de los ciudadanos, se justifican porque identifican a los mejores. Una idea que suena disparatada: que los que no saben puedan escoger a los que saben. Raro, pero no imposible: el mercado, en sus mejores horas, infrecuentes, funciona de esa manera. Yo, y otros como yo, incapaces de freír un huevo, al elegir restaurante penalizamos al mal cocinero y premiamos al bueno.

Desgraciadamente, la política no es como el mercado. Bueno, sí, es como el mercado que no funciona, como el mercado con información asimétrica, cuando uno no sabe lo que adquiere, cuando elige a ciegas y le venden la mula ciega. Siempre se vota a tientas. Entre las circunstancias que concurren en ello hay una inexorable: la política está orientada hacia un futuro incierto por definición. No hay manera de especificar hoy en un contrato soluciones a retos que descubriremos mañana. Lo de “cumplir el programa” aguanta, si acaso, un rato, porque no puede ser de otro modo.

Y las cosas no mejoran informativamente, si tenemos en cuenta que los votantes tenemos limitadas capacidades cognitivas, memoria endeble y que, al decidir, nos fiamos antes del envoltorio que del contenido: quienes votan contra “rehabilitar drogadictos” están a favor “tratar la adicción a las drogas” y quienes desprecian el “cambio climático” son partidarios de combatir el “calentamiento global”.

Resulta discutible el potencial de las democracias para abordar retos sin rentabilidad electoral inmediata, los importantes. Ningún alcalde reformará su ciudad si las obras duran más que el ciclo electoral. Se imponen el corto plazo, la velocidad para renovar las broncas y la pirotecnia. El alcalde preferirá hablar de las plagas del mundo y proclamará el veganismo de su ciudad: el mundo intacto, la culpa de los otros y el lustre moral asegurado. La verdad no importa. Nadie espera a comprobar si el corrupto lo es, mientras exista un titular que arrojar a las redes. Lo importante es ganar la mano. Aunque no se sepa muy bien qué decir sobre el fracking o la reproducción asistida, hay un algoritmo infalible: apostar en contra de la opinión del contrario. Más tarde ya se encontrarán intelectuales públicos dispuestos a sacrificar el conocimiento consolidado.

No es nuevo. Es la lógica electoral de las democracias. Lo nuevo son las redes sociales, que amplifican las resonancias. Cuando el titular desplaza al argumento, los 140 caracteres son alivio, antes que limitación, como sucedía con el etcétera en la magistral apreciación de Jardiel Poncela: “El descanso de los sabios y la excusa de los ignorantes”.

Perpetuas elecciones, problemas en espera y la vida cívica falsamente encanallada. El único horizonte es la próxima campaña electoral y siempre hay alguna. En realidad, las elecciones degradan el debate democrático. Un debate, no se olvide, ya de por sí reducido a unos pocos con suficientes recursos para superar las costosas barreras de entrada del mercado político, para financiar campañas y tecnologías que permiten modular un relato (una mentira) a medida de cada cual, para que solo escuche lo que quiere escuchar, esto es, para que ignore casi todo lo demás: esos 250 millones de perfiles personalizados que, Big Data mediante, permitieron a Trump ganar. Naturalmente, con esas reglas, se refuerza lo de siempre, la voz de los ricos.

En esas circunstancias peligra el vínculo entre elecciones y calidad democrática. Incluso peor: las elecciones resultan vivero de las patologías. He dicho elecciones, no representación ni participación. El aviso, obligatorio en nuestros tiempos, resultaría innecesario para los clásicos, los Rousseau o los Montesquieu, para quienes las elecciones poco tenían que ver con la democracia, según nos recordó Manin en Los principios del gobierno representativo. Para ellos, el sorteo aseguraba una mejor representación. Las elecciones, si acaso, servirían para detectar aristocracias naturales, a los mejores. Pues eso. Que no.

La pregunta es si debemos revisar los diseños institucionales que hasta ahora nos han servido, no me atrevo a decir si para bien o para mal, visto lo visto y a la espera de lo que nos queda por ver. Ese es el diagnóstico de solventes reflexiones académicas que divulga eficazmente Van Reybrouck en Contra las elecciones. Se buscaría recoger el componente de racionalidad deliberativa del ideal parlamentario, aliviando las patologías asociadas a la competencia electoral y a los sesgos derivados de una representación que ignora los problemas y las propuestas de muchos ciudadanos.

En esencia, proponen aligerar la presencia de los partidos en competencia electoral e incorporar mecanismos de participación, deliberación, mérito, asesoramiento experto y… sorteo. Sí, sorteo, el más clásico de los procedimientos democráticos. Sus virtudes, vistas las disfunciones de nuestras democracias, no son desdeñables: permite la representación de minorías (y de mayorías desatendidas, esas García que nunca asoman en los parlamentos señoreados por élites nacionalistas) sin la ortopedia antidemocrática de los cupos; disuelve las barreras de ingreso en la participación; elimina los encanallamientos partidistas, el griterío gestero de las falsas discrepancias; socava la corrupción asociada al coste de las campañas; acaba con la instrumentalización de instituciones (justicia, organismos supervisores) sometidas a la partitocracia. Por supuesto, el sorteo también tiene problemas, que invitan a administrarlo en dosis y en formas híbridas.

Por supuesto, esas innovaciones no prosperarán. La nueva política no va de eso. Es la vieja más adanismo moral, un vacuo fariseísmo en sentido ferlosiano: nutre su santidad con el plato único de la perfidia ajena. Aunque solo sea por eso, casi resulta preferible la vieja, cuando no la arcaica. Pero tampoco. Porque el problema es más básico. El sistema no es sensible al cambio. No hay demanda ciudadana ni oferta política. Los votantes, humanos, somos animales de senda y detestamos las novedades. Y los partidos, obviamente, no quieren suicidarse. El diseño de incentivos para la renovación de las democracias solo es comparable al que en Estados Unidos tenían las ambulancias cuando eran gestionadas por funerarias. Mala cosa, dada la naturaleza del enfermo.

Félix Ovejero es profesor de la Universidad de Barcelona.

Hawái contra veto musulmán de Donald Trump



Hawái ha decidido dar el paso. Será el primer Estado u organización que recurrirá en los tribunales el nuevo veto migratorio de Donald Trump, según documentos judiciales registrados este martes. Está previsto que la solicitud de paralización del decreto se presente el miércoles. La Fiscalía del Estado, en el que gobierna el Partido Demócrata, alega que el nuevo texto del presidente estadounidense mantiene los “mismos defectos constitucionales” que el anterior, según dijo a la cadena CNN Neal Katyal, el abogado que encabeza el recurso.

El republicano Trump firmó el lunes una orden ejecutiva que busca evitar el bloqueo legal de la anterior, que fue suspendida por un juez federal de Seattle a principios de febrero al tener indicios de ser inconstitucional tras un recurso presentado por el Estado de Washington. Un tribunal federal de apelaciones mantuvo después la paralización al desmontar el argumento del Gobierno de que el veto responde a razones de seguridad.

El nuevo decreto es más limitado: prohíbe la entrada a Estados Unidos durante 90 días a ciudadanos de seis países de mayoría musulmana y no a siete, y solo incide en las futuras solicitudes de visado, por lo que exime a residentes actuales o permanentes. También bloquea la entrada durante 120 días de cualquier refugiado. Entrará en vigor el 16 de marzo y no de forma inmediata como el primer veto, lo que desató el caos en los aeropuertos estadounidenses.

Según expertos legales, la nueva norma es más difícil de recurrir en los tribunales porque afecta a menos gente en EE UU y cuenta con más excepciones. Pero varias organizaciones sociales sostienen que sigue discriminando a musulmanes y están estudiando si adoptar medidas legales.

En una entrevista a la cadena MSNBC, el abogado Katyal argumentó que el nuevo veto sigue sin poder justificarse en motivos de seguridad y esgrimió que sobrepasa los requerimientos legales que se le pueden pedir a un visitante. “No se trata de que los malos chicos entren al país, sino que se trata de política”, dijo. “Lo que ha hecho el presidente está dramáticamente fuera de lugar respecto a las tradiciones y las leyes de este país”.

Ambas partes en el proceso judicial en Hawái han pedido que se celebre una vista antes de la implementación del decreto, el jueves de la próxima semana.

Hawái ya recurrió el primer veto migratorio de Trump, pero el caso quedó congelado después de que la Justicia federal decretara la suspensión en todo el país del cierre de fronteras. Otros 16 Estados se unieron al recurso presentado por Washington.

Fuente: EPS 
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